Mejor pedir perdón que permiso

El quid de la cuestión está en los datos y en la autorización para recogerlos

Luis Anarte
LUIS ANARTE

Facebook ha lanzado una campaña publicitaria contra Apple. Asegura defender a los pequeños negocios frente a los de la manzana. Suena casi de película de David contra Goliat. Lástima que no haya por dónde cogerlo. El quid de la cuestión está en los datos y en la autorización para recogerlos. La red social gana millones gracias a ellos y a sus anuncios personalizados. Los crea mirando como se comportan los usuarios en la web. Viene a ser como si se abriera la nevera y se vendieran ofertas basadas en la compra de cada uno. Apple dice que, para abrir el frigorífico en sus dispositivos, hay que preguntar antes. Y, según Facebook, si los usuarios responden no, será la economía local quien sufrirá al depender de sus anuncios. ¡Auténtico altruismo empresarial!

Apple tampoco trabaja por amor al arte. Quieren más ventas de dispositivos y, a la vez, mayor cuota de mercado para su sistema. Pero su respuesta ha sido clara. No impiden recopilar datos pero que decida el usuario. Facebook no se fía de esa decisión. Quizás sea porque varios escándalos en el uso de esos datos han minado su credibilidad. Pero con un negocio millonario en juego, es mejor que te obliguen a pedir perdón que permiso.