Papiroflexia

Violencia cotidiana

05/04/2018

Un joven es pateado en carnaval. Dos transeúntes se pelean en plena calle. Una chica recibe una paliza de su novio. Un anónimo atemoriza a sus vecinos en plena noche amenazando con una barra de hierro. Un adolescente deja en coma a un camarero tras no pagar la cuenta... Esto es solo una pequeña muestra de lo que ocurre a diario en cualquier lugar.

La violencia social se está apoderando de la vida cotidiana. Desde los hechos de inseguridad, pasando por el fútbol, con el bullying escolar y hasta en acciones de la vida diaria. La violencia se ganó un lugar en nuestra forma de interactuar con los demás. Una manera normalizada de arreglar los problemas. Los tristes episodios son contados casi con normalidad y, aunque todos los aberramos, no hacemos nada para evitarlos.

Vivimos en una sociedad frustrada, en la que se envidia lo que no se tiene y no se valora lo propio. Esta decepción termina generando una actitud negativa y entonces aparece la violencia como desahogo. Buscar un chivo expiatorio para proyectar nuestros errores y sentimientos frustrados.

«Vivimos en una sociedad frustrada, en la que se envidia lo que no se tiene»

El bullying escolar es un mal que azota desde hace décadas, pero es una violencia a la que se le ha puesto nombre anteayer y que todavía no se erradica. El caso más preocupante es la actual violencia social. El episodio de la joven que recibe una paliza por su novio se ha normalizado. Es más, ejemplifica el germen que se gesta en los centros escolares con chicos y chicas que amenazan a compañeros, profesores y padres, cómplices muchas veces del monstruo por inacción o consentimiento.

Todos los sucesos enumerados al principio son tan aberrantes como repetidos. ¿La solución donde está? ¿Con la educación? Sí, en las escuelas están los primeros casos de violencia. El fin de la problemática está en cada uno, en las familias y en que se condenen los hechos en la justicia, sino será más de lo mismo. Una maldita cotidianidad.

La seguridad en las escuelas es un tema que debe interesar, y responsabilizar a todos los que están relacionados con la educación, los actores políticos, maestros, alumnos, padres, consejeros escolares, pedagogos, psicólogos, psiquiatras, asociaciones y otras organizaciones públicas o privadas de la sociedad. También los medios de comunicación.