Unidos, pero los otros

UxGC rompió amarras con Coalición Canaria y confía ahora en la aventura en solitario

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Cuando se habla de Unidos, viene a la memoria de muchos Podemos, que acabó rebautizándose como Unidas Podemos en toda una declaración de intenciones sobre el feminismo. Pero en clave insular hay otro Unidos en danza: UxGC, esto es, Unidos por Gran Canaria.

El partido, que nació tras una grave fisura en el Partido Popular de la que seguramente se han arrepentido en el PP, afronta en la tarde noche de este viernes la celebración del Consejo de Dirección Insular en la Finca Rodasorio, en el Barranco de las Garzas. Es una cita más en la hoja de ruta diseñada por Lucas Bravo de Laguna y su equipo para la consolidación de una estructura orgánica por toda la isla con la vista puesta en las elecciones de 2023, donde las estimaciones demoscópicas se presentan tan abiertas que las formaciones políticas de implantación local -insular en este caso- pueden ser determinantes para la conformación de mayorías.

UxGC rompió amarras con Coalición Canaria y confía ahora en la aventura en solitario. Veremos qué dicen las urnas pero todo indica que el error del partido de Fernando Clavijo puede ser mayúsculo. Gran Canaria sigue siendo una de las muchas asignaturas pendientes de Coalición y desde luego no se superan esas debilidades dando portazos, instalándose en la altanería y fiándolo todo a fichajes que lo mismo decían que CC era «un chiringuito» que había que cerrar para ahora sostener con igual rotundidad que es un partido renovado (Vidina Espino dixit). Es más, lo que debería preocupar a CC es que UxGC haya podido convertirse en una referencia atractiva para algunas de sus estructuras locales, las mismas que se fueron hartas, según contaron, de que para Coalición no exista otra isla que Tenerife.

También en el PP deberían preocuparse por el fenómeno de UxGC. En sus filas hay antiguos miembros populares, empezando por Bravo de Laguna padre e hijo, pero también otros de reciente incorporación, como Enrique Hernández Bento o Carmen Guerra. Por más que el PP funcione en las urnas en clave canaria, no está para ir dejando atrás a quienes pueden sumar votos, porque cuando se abren las urnas es cuando se calibran los errores y los aciertos de algunas decisiones.

En la fase en que se encuentra la política en este país llamado España, con la polarización por un lado y el creciente protagonismo de los partidos provinciales, municipales y comarcales, UxGC puede estar dando con la tecla. Y los errores de otros creo que se lo están poniendo más fácil.