Editorial

Último paso para el Estatuto

21/10/2018

Canarias está a las puertas de ver cómo finalmente se aprueba en las Cortes la reforma del Estatuto de Autonomía. Mucho ha llovido desde que, siendo presidente del Gobierno regional Adán Martín, se pusiera en marcha la compleja mecánica legislativa para la modificación de una ley orgánica que dibuja la arquitectura sobre la que se asienta la concepción de Canarias como espacio sociopolítico en el marco del Estado de las Autonomías.

A pesar de las continuas demoras y de la sensación de que no se alcanzaría el necesario consenso, el tiempo transcurrido ha jugado a favor de las islas. Así, la redacción se ha ido mejorando a medida que tanto los avatares políticos como varias resoluciones del Tribunal Constitucional permitían calibrar mejor las lagunas

El texto que espera ya el visto bueno incluye modificar el sistema electoral

del Estatuto hoy vigente. Es el caso del anclaje del Régimen Económico y Fiscal, que saldrá notablemente reforzado, de manera que su cumplimiento no queda a la discrecionalidad del Gobierno de turno en Madrid. Queda, eso, sí que en una futura reforma de la Constitución se afine la redacción en cuanto al reconocimiento del hecho insular, de manera que se incluye una excepcionalidad similar a la que ya contempla la Unión Europea para las regiones ultraperiféricas.

El texto que espera ya en Madrid el último visto bueno en las Cortes incluye una modificación del sistema electoral. No ha sido fácil lograrlo y de hecho hasta el último minuto se está intentado que su efectividad se retrase, de manera que no esté en vigor en las elecciones de mayo del próximo año. Lo cierto es que una abrumadora mayoría parlamentaria -a la que se unen partidos y otros colectivos no presentes en la Cámara autonómica- apostó decididamente por empezar a corregir el evidente desequilibrio del mecanismo actual de asignación de escaños, y sobre todo esos injustos porcentajes que tanto han contribuido a extender la sensación de que nuestro Parlamento no representa a todos los canarios pues, a efectos electorales, hay canarios de primera y otros de segunda. La fórmula alcanzada está a medio camino de lo que se buscaba inicialmente pero supone en todo caso una primera corrección. Ojalá se haya aprendido la lección y en los próximos episodios sea el Parlamento regional quien decida, todo ello sin menoscabo de la legitimidad de las Cortes.

Finalmente un apunte sobre Podemos y Ciudadanos, partidos que ha contribuido a los trabajos para mejorar el Estatuto pero que al final se han desmarcado, el primero con un voto en contra y el segundo con una abstención. Sus decisiones son respetables pero entendemos que el resultado no era óbice para una aprobación en conjunto del nuevo texto. Por supuesto que cada partido iba cargado de buenas intenciones en sus enmiendas pero precisamente el consenso es lo que hace que las pretensiones de unos y otros mejoren a medida que se encuentran puntos de acuerdo. Y tanto Podemos como Cs saben que este Estatuto también es el suyo. Aunque en la foto final hayan decidido no aparecer.