JUAN CARLOS ALONSO

Turismo y empatía

Somos el único enclave europeo que se regocija en invierno con temperaturas entorno a los veinticinco grados

Paulino Rivero
PAULINO RIVERO Expresidente del Gobierno de Canarias

Esta semana ha tenido como gran protagonista en radios, televisiones, prensa, digitales y redes sociales al turismo. En una de las ferias más importantes del planeta -la World Travel Market de Londres- Canarias ha estado presente para afianzar y reforzar ante los agentes turísticos las extraordinarias condiciones que ofrecen nuestras Islas para la diversión, el descanso y el ocio. Junto a la Feria de Madrid -Fitur- y a la ITB de Berlín, la Feria de Londres es el otro gran punto de concentración en el que representantes públicos y del sector privado unen fuerzas promocionando las bondades que ofrecen las Islas a nuestros visitantes.

Una vez más, el espectacular Pabellón de Canarias y la nutrida y cualificada representación institucional y empresarial de la Islas presente en Londres estuvieron a la altura de lo que significa que el Reino Unido sea nuestro principal cliente turístico.

Los datos exhibidos por autoridades y empresarios canarios en Londres confirman los buenos indicadores de ocupación y gasto turístico que han venido prediciendo los analistas del sector

Afianzan la idea de que, por una vez, las dificultades que atraviesa Europa están beneficiando a nuestro archipiélago.

Estos buenos momentos por los que atraviesa el pilar básico de nuestra economía deberían ser una invitación a seguir mejorando la oferta que ofrecemos a nuestros visitantes. Debemos de ser conscientes de que las circunstancias político, sociales y económicas que está viviendo Europa son ahora mismo nuestros principales aliados.

La renovación, la tecnificación, la digitalización, la apuesta amplia por todas las políticas sostenibles y la cualificación de los trabajadores del sector deben estar de forma permanente sobre la mesa de trabajo.

La naturaleza ha sido muy generosa con las Islas. Disfrutamos de un clima único. Gozamos de uno de los cielos más limpios de la Tierra. La biodiversidad terrestre y marina son únicas. Somos el único enclave europeo que se regocija en invierno con temperaturas entorno a los veinticinco grados. Estamos cerca de Europa y cada vez vemos más cerca la costa este de Estados Unidos. Estamos bien conectados y tenemos buenas infraestructuras. Ofrecemos seguridad y servicios del primer mundo. En definitiva, poseemos unas condiciones sólidas para que las cosas nos vayan bien al margen de determinadas circunstancias externas.

En general, la sensación es que se ha perdido calidad en los servicios que se prestan al turista sea en el aeropuerto, taxi, bar, restaurante u hotel. Mucha mano de obra foránea y con escasa cualificación.

Sería injusto generalizar esa percepción porque hay empresas y empresarios muy comprometidos con la calidad y que constantemente buscan la excelencia en el servicio que prestan a sus clientes. Como canario me siento muy orgulloso al observar establecimientos hoteleros donde la mayoría de sus trabajadores son de la tierra. Trabajadores con un envidiable saber estar y que dejan huella de la idiosincrasia de nuestro pueblo.

Es importante que los canarios estemos de la mano del turismo y no de espaldas al mismo. Para ello, el sector debe de hacer una apuesta decidida por la mano de obra de las Islas y por el consumo de productos de aquí.

La búsqueda del reforzamiento de la empatía entre la sociedad canaria y el sector turístico pasa porque éste se implique más en darle oportunidades a la gente de aquí y porque en sus establecimientos se pongan en valor las cosas producidas en nuestro erchipiélago.