Primera plana

Torres mira a La Gomera

27/05/2019

Casimiro Curbelo descubrió una mina de oro al experimentar la escisión del PSOE en su día. Con sus 3 escaños a medida que avanzaba ayer el recuento durante la noche, se frotaba las manos siendo sabedor que podía determinar (o no) el cambio de ciclo político en Canarias. Sobre si gira Curbelo hacia la derecha o a la izquierda, hay muchas teorías al respecto. Algunos piensan que aún pesará la ideología o la añoranza socialista, otros que es la simple chequera lo que decantará que opte por Ángel Víctor Torres o CC. Porque en relación al nacionalismo tinerfeño (ATI), la realidad es que la imputación de Fernando Clavijo por tres delitos relacionados con la corrupción a son del caso Grúas complica su recorrido. Del Parlamento que comienza ahora su aventura está la tarea de no convertirle en senador y marche a Madrid para disfrutar de su condición de aforado, la que justo perdió en Canarias con el nuevo Estatuto de Autonomía.

Ángel Víctor Torres ha ganado holgadamente las elecciones y, por lo tanto, su liderazgo dentro del PSOE debería ser para largo. NC cumplió con su parte para sumar en aras del frente de izquierdas. No así Podemos cuya caída es la que explica el ascenso del PSOE, de manera muy significativa en Gran Canaria. Por consiguiente, la base nacionalista de corte progresista sigue prácticamente intacta. Torres absorbió a Podemos que, así las cosas, debería abrir una reflexión sobre la situación que vivirá desde este momento justo en un territorio, el canario, que creían como algo similar a un feudo.

Por otro lado, la corrupción no la castiga electoralmente la ciudadanía. Ni el archipiélago hoy en día ni tampoco en su día le pasó al PP en la vertiente mediterránea. Tanto el caso Grúas como el caso Las Teresitas no han pasado factura a CC que, al igual que con los recientes comicios generales, salen satisfechos con sus números. Y Asier Antona ha salvado los muebles de su partido en las islas. Podrá ir a Génova con la hoja de servicios bien cumplida y Pablo Casado tendrá en Antona a una pieza de confianza para su intento de recuperación tras el logro electoral en Madrid.

Por último, la política canaria se resume en un puzle en el que, en definitiva, Curbelo lo maneja a su antojo. ¿Tiene sentido persistir en esta arquitectura electoral cuando toque su reforma como mandata el Estatuto de Autonomía de Canarias? Curbelo presionará para que siga igual. No se conformará con la consejería de turno sino, sobre todo, con afianzar este régimen electoral en el que los dos bloques a izquierda y derecha anoche se acordaron de él y seguirán haciéndolo en el futuro inmediato. Que ASG sea una muleta política de CC en breve se despejará del todo la duda. Pero es increíble cómo los liderazgos regionales, en este caso la victoria del PSOE, depende del puñado de votos de ASG.