Jaula y arco iris

Racismo, oportunidad, ruindad

13/08/2018

Recibo la pasada semana un wasap con un vídeo impactante, apoyado en una banda sonora elegida para impresionar y asustar. De los muchos que circulan en las redes sociales. En las imágenes se puede observar a niños y jóvenes de piel negra que atosigan, empujan y roban a gentes de distintas edades, solos o en pareja, por las calles de una ciudad. Y se nos detalla que lo que sucede es consecuencia de la inmigración irregular: «Esto es lo que pasa cuando introduces a miles de ilegales sin trabajo en tu país». Señalando a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como responsables de la situación de inseguridad creada.

Se trata de un bulo. Uno más. Las imágenes corresponden a Brasil. Los pequeños no son inmigrantes llegados en cayucos o barquillas, sino ciudadanos brasileños. Las víctimas, turistas en medio de la celebración de los últimos juegos olímpicos en Río de Janeiro, en 2016, como han demostrado fehacientemente la gente de Maldito bulo, que cuenta con una verdadera colección de bulos fabricados para dañar la imagen de los inmigrantes.

Los inmorales diseñadores del bulo vaya usted a saber quiénes son. Su intencionalidad sí que está clara: meter el máximo miedo con la inmigración y fomentar el rechazo, el odio, el racismo y la xenofobia. Unos auténticos delincuentes. Más peligrosos, por las graves consecuencias globales de sus mensajes, por lo que intentan inocular en la mente de la población, al modo que los nazis alemanes hicieron con los judíos, que los pequeños rateros que roban bolsos y cadenas.

El caso que les acabo de relatar no parece firmado por organización social o política alguna. Pero en otros casos no sucede así. Por ejemplo en el de la campaña impulsada por un Ciudadanos que se lepeniza bajo la etiqueta #callesokupadas y en el que distintos miembros de la organización naranja opinan sobre los manteros y sus peligros. Por ejemplo, Ignacio Aguado –portavoz de su grupo parlamentario en Madrid y miembro de la Ejecutiva nacional de los de Albert Rivera- quien señala en Twitter «La dejadez de Carmena permite que las mafias hagan su particular agosto en Madrid. Está en juego la seguridad ciudadana y la economía de los comercios que sí pagan sus impuestos».

Seguridad e inmigración. Debe ser un muy singular agosto en Madrid, pues en la foto que acompaña el texto la gente aparece bastante abrigada. Probablemente la imagen corresponda a la campaña de compras de Navidad, pero que más da, todo vale, sirve para el objetivo político de los organizadores de la campaña que mezclan seguridad con inmigración al modo y manera en que lo viene haciendo los partidos populistas y de extrema derecha en otros puntos de Europa. Orden y seguridad, lema de la campaña, enlaza perfectamente con lo que tantos réditos ha dado al extremismo. En estos tiempos y, no lo olvidemos, también hace ochenta años.

Algunos tuiteros le responden a Aguado. «Joder, pero y la ola de calor no ha llegado a Madrid? Microclima?». «Pero niño!! Esa gente va a pillar el sarampión tan abrigada!!»

«Ahora Casado vuelve a las andadas. Criticando el traslado de dos reclusos etarras a cárceles del País Vasco tras alcanzar el tercer grado»

O un mucho más contundente: “Lo que hace peligrosas nuestras calles es el racismo y el oportunismo. No queremos #callesokupadas‬‬ de mentiras de un partido capaz de todo por subir en las encuestas».

Anónimos y partidos. Partidos y anónimos. No podían faltar, por supuesto, periodistas. Cristina Seguí afirmaba lo siguiente en Twitter hace unos días: «La @policia‬‬ ha detenido a un grupo islamista que, el pasado sábado, sembró el pánico en el metro de Valencia al gritar proclamas radicales. Los pasajeros llamaron al 112 al temer un atentado. A estas horas están en prisión».

Busco la noticia en los medios de comunicación valencianos. Y estos, efectivamente, relatan que un grupo religioso generó pánico entre los viajeros con sus proclamas difundidas por un megáfono y mediante la distribución de panfletos. Pero con algunos matices, seguramente importantes, que se le olvidaron a Seguí que diseñó su tuit sobre la base de su pensamiento político y prejuicios ideológicos. El principal, que no eran islamistas sino evangelistas alemanes que portaban una cruz y gritaron «Somos todos pecadores», «Vamos a morir» o «Arderemos en el infierno».

Como en los casos anteriores no tiene la menor consecuencia la manipulación, la mentira, la falta de ética, en este caso de una profesional de los medios, habitual en tertulias televisivas.

ETA. Y de los inmigrantes y la seguridad a ETA. El uso torticero del terrorismo por parte del PP no es nuevo. Recuerden cuando Mariano Rajoy, entonces en la oposición, acusó al presidente Zapatero de «traición a los muertos de ETA» en pleno debate del estado de la nación, en el año 2005.

Ahora Casado vuelve a las andadas. Criticando el traslado de dos reclusos etarras a cárceles del País Vasco tras alcanzar el tercer grado. «Pedimos al Gobierno que sea coherente con lo que pide la sociedad española, que sea leal a lo que le pedimos los partidos mayoritarios y no ceda al chantaje de aquellos que le apoyaron en la moción de censura. Ni los independentistas en Cataluña, ni los batasunos, ni el PNV», afirmó. Su dislate, fruto del sectarismo y del todo vale para criticar al Gobierno ha encontrado el acompañamiento de Ciudadanos, en medio de esa loca carrera de ver quién es más duro en el discurso de derechas. «Sánchez paga el alquiler de Moncloa a sus socios nacionalistas concediendo privilegios a los presos etarras», afirmó Rivera en su cuenta de Twitter.

Una loca carrera que, en esta ocasión, les ha llevado a descarrilar. A Casado y a Rivera. Se han pasado tanto de rosca que han obtenido el rechazo de las propias víctimas del terrorismo. En efecto, Consuelo Ordóñez, hermana del concejal del PP asesinado por ETA en el año 1995, ha negado que se trate de cesión alguna. «Se ajusta a la ley. No nos oponemos», asegura. Y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha realizado declaraciones similares, reconociendo que el traslado «cumple con los requisitos establecidos por la ley».

Racismo, oportunismo, manipulación, mentira, ruindad. Malos tiempos, muy malos, cuando buena parte de la acción política, de viejos y nuevos partidos y líderes, se basa en semejantes mimbres que a nada bueno conducen.