Café para todos

Presidente Torres, presidente Matos

27/06/2019

El lagunero Gustavo Matos es el flamante presidente del Parlamento de Canarias, cargo de suma importancia para el buen funcionamiento de la rutina política de nuestra tierra. Los que lo conocemos, sabemos que sabrá estar a la altura del puesto, porque se trata de esa especie en peligro de extinción en la política actual, que es la del político incansable, con conocimiento, experiencia y ganas. Es uno de los que más ha trabajado para el cambio, siempre cerca de Sánchez, y siempre fiel a su partido y a su secretario general en Canarias.

Eso de la lealtad debemos ponerlo en valor, sobre todo tras el último lío en el PP, donde Australia Navarro resultó ser la candidata a la presidencia por CC, en lugar de Clavijo. No se merecía esa humillación Antona, que siempre se ha mantenido fiel a sus principios, y que no merecía esa sucia maniobra por parte de Madrid, ni de sus supuestos compañeros -enemigos- de partido.

«Un discurso emotivo, destacando su perfil regionalista, su herencia socialista y su dedicación al servicio público»

Traiciones aparte, la presidencia de Matos en el Parlamento es el primer cambio significativo de todos los que están por llegar. Un discurso emotivo, destacando su perfil regionalista, su herencia socialista, y su dedicación al servicio público, Gustavo inicia la transición al nuevo mapa político, todavía con muchas ecuaciones por despejar.

La primera de ellas, ¿qué pasará con Coalición Canaria? Su derrota casi en la totalidad de las plazas importantes puede desatar una crisis interna de dimensiones épicas. Al no haberse enfrentado nunca al fracaso, su capacidad de recuperación es toda una incógnita. Veremos si están dispuestos a hacer una oposición de altura, o por el contrario tratarán de hacerse con el poder en un periodo relativamente corto a través de una moción de censura.

Por otro lado, Ciudadanos está en plena fase de descomposición. La falta de liderazgo que ha mostrado Vidina Espino, y el fracaso electoral y negociador, le costará, con casi total probabilidad el cargo. El partido de Rivera no ha conseguido consolidarse como una opción seria en Canarias, en gran medida porque las rivalidades y las corrientes internas han dejado muchos cadáveres.

Podemos, con Noemí Santana a la cabeza, finalmente ha conseguido tener un papel simbólico, pero destacado, en el pacto de izquierdas. Su liderazgo no parece que peligre, a pesar del varapalo de las urnas.

Ahora veremos si el reparto de las consejerías confirman el poder que tendrá NC en el Gobierno, con Román Rodríguez recogiendo la recompensa de tantos años. En su mano está reformular el nacionalismo canario, ahora que CC está más preocupada por su propia existencia. Eso si, con Torres de presidente.