Carmen Calvoy Pablo Iglesias, en los tiempos en que formaban parte del Gobierno central. / EFE

Periodistas no, voceros

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

Dos exvicepresidentes del Gobierno de España, que se dice pronto, y de dos partidos de izquierda, de esos que se autoproclaman adalides de las esencias democráticas, justifican el control de la información por el poder. A cara descubierta. Sin tapujos. Es revelador, pero también estremecedor. Fue días atrás, en el Ágora de Hora 25, en la Cadena Ser, que dirige y presenta el periodista Aimar Bretos, que trató en vano de convencerles de lo insólito de sus argumentos.

Para Carmen Calvo (PSOE) y Pablo Iglesias (Podemos) no existe el periodismo con rigor informativo, veraz, que contrasta versiones ni busca fuentes plurales. Ni siquiera como ideal. Reducen la profesión a meros voceros partidistas, etiquetados, y simplificados, en los dos únicos mundos que ellos son capaces de ver, el de izquierdas y el de derechas. Así nos ven y así nos quieren usar.

Me pregunto qué diferencia hay entre estos y el Vox que señala con desprecio a periodistas y medios de comunicación, o que, directamente, prohíbe la entrada a algunos profesionales en sus intervenciones públicas. Esas actitudes de unos y de otros deberían hacernos saltar las luces de alarma. Ponen en riesgo una de nuestras principales libertades: el derecho a la información.

No olvidemos, por ejemplo, y no es casualidad, que lo primero que hace un golpe de estado es controlar la televisión y la radio. O que la principal herramienta de un país totalitario, fascista o comunista, da igual, es monitorizar y dirigir la información. No somos ingenuos. No existe el periodismo 100% libre ni 100% objetivo, pero al menos el que se hace en España aún es plural y uno tiene un abanico de opciones para contrastar versiones de uno y otro lado. Cuidemos ese patrimonio.