Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este miércoles 24 de julio
ucm.es
Relevos generacionales incluso en política
Voces, palabras

Relevos generacionales incluso en política

Nicolás Guerra Aguiar

Las Palmas de Gran Canaria

Viernes, 28 de junio 2024, 23:15

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Fue en 1914 cuando Azorín, miembro de la Generación del 98, escribió «Otra generación ha llegado. Hay en estos jóvenes más métodos, más sistema. Saben más que nosotros. Dejémosles paso». (¿Sería posible en Canarias que una trina voz ya bien despachada en edades aplique la sentencia azoriniana?)

Se refiere el noventayochista escritor a un extraordinario grupo de intelectuales nacidos en torno a 1880, la inmediata Generación del 14 (Novecentismo). Estuvo formada por filósofos, ensayistas, novelistas, poetas (Juan Ramón Jiménez, aunque él solo es una generación), historiadores, juristas, filólogos, científicos, académicos, catedráticos (el canario Juan Negrín…), pintores, mujeres (Zenovia Camprubí, María Zambrano…) y un largo etcétera. (El físico canario Blas Cabrera, por ejemplo, acompañó a Albert Einstein durante la visita de este a España, 1923.) Sin extralimitaciones ni megalomanías, hoy se habla del Nuevo Siglo de Oro español.

También en 1914 el filósofo Ortega y Gasset pronuncia un revolucionario discurso ('Nueva y vieja política'), cuyo título define a la perfección el planteamiento de tal incipiente juventud. Al siguiente funda la revista 'España', de orientación reformista, patrocinada por la Liga de Educación Política. (Azaña, presidente del Consejo de Ministros -1931/1933- y presidente de la Segunda República -1936/1939, formaba parte de ella.)

Los novecentistas se ven impactados por el estallido (1914) de la Primera Guerra Mundial y, a pesar de la aparente neutralidad del Gobierno español, se definieron como aliadófilos. Les atrae, sobre todo, Europa, cuya cultura muchos conocieron directamente. Así, rompen las fronteras españolas y analizan la realidad del país con el patrón europeo: España, concluyen, necesita una serena transformación para ponerse a la altura de otros países vecinos (Francia, Reino Unido, Alemania..., donde algunos se habían formado). ¿Y cuál es el mejor camino? Sin duda, la intervención directa en política para desterrar viejas y nefastas tradiciones, trasnochadas ideologías... De ahí la Agrupación al Servicio de la República y la arribada a la política nacional con espíritu renovador y moderno.

Esta mirada a la historia de España, estimado lector (debo añadir la Residencia de Estudiantes, 1910) es fundamental para entender el cambio político que llegará al país a partir de 1931 con la Segunda República, de la que el canario Juan Negrín -médico, profesor, políglota…- fue presidente (1937-1939). La directa y comprometida presencia de la intelectualidad española en la cosa política es, pues, consecuencia de su compromiso con el país por más que -curiosamente- sean jóvenes relacionados casi todos con la burguesía liberal.

Nada que ver, por tanto, con el ultraliberalismo pregonado y defendido hoy -medalla madrileñaayusana al señor Milei incluida- por quienes andan mucho más próximos a posicionamientos de extremaderecha que al significado de la propia palabra 'liberalismo', es decir, «Doctrina política que postula la libertad individual y social en lo político y la iniciativa privada en lo económico y cultural».

Tan rica generación de intelectuales había sido educada, además, según los valores pregonados por la Institución Libre de Enseñanza (entidad privada desde 1876). Así, defiende la libertad de cátedra; rechaza la educación basada en los dogmas oficiales en materias como religión, moral, política… e impone razón, pensamiento, investigación científica, desapasionamientos, educación en los valores democráticos.

Visto lo anterior, ¿son trasladables sus planteamientos ciento diez años después al territorio canario? Sospecho que, salvo en la necesidad de la renovación (retirada de los puretillas) reclamada por militantes de Nueva Canarias (NC), muchos aspectos de los novecentistas definen a pocos políticos locales, insulares, regionales, nacionales… e incluso europeos de todas las siglas.

Pero a la vista está: cual si de convulsiones volcánicas se tratara -a fin de cuentas, así nació nuestro archipiélago- algo se revuelve con intensidad a los pies de NC. O, en el peor de los casos, acaso sea su propia estructura la directamente afectada: el extrañísimo entendimiento político con Sumar para las elecciones al Parlamento Europeo les está dando a los nuevos nacionalistas fuertes quebraderos de cabeza, cuando no austeros emputamientos (americanismo presente en Canarias).

Más: significados militantes llegan a plantearse dudas sobre su escorado rumbo actual pues, a fin de cuentas, a muchos se les hizo cuesta arriba aceptar el arrejuntamiento último. Y otros, mismamente, elevan sus voces pues ni de coña aceptan coqueterías con un partido de corte nacional. Tales contubernios, me dicen, alejan a NC de quienes (Coalición Canaria, por ejemplo, al menos desde un punto vista teórico) se definen como nacionalistas a la manera de vascos y catalanes… salvando los pertinentes abismos. (No obstante, y visto su desarraigo en algunas islas, CC más parece continuación de ATI, la poderosa maquinaria de la alta burguesía tinerfeña, muy conservadora y nivariense, hoy tan a gusto con el Partido Popular.)

Quien dio las primeras voces públicas reclamando el cambio generacional y la retirada del sempiterno triunvirato no es cualquier afiliado. Quien invita simbólicamente a seguir las reflexiones azorinianas de 1914 es Teodoro Sosa Monzón. El alcalde de Gáldar, actual consejero de Presidencia y segundo vicepresidente cabildicio, había encabezado por quinta vez la candidatura del BNR-NC (Bloque Nacionalista Rural – Nueva Canarias) en las últimas elecciones municipales, 2023. Obtuvo 11 245 votos (casi el 79%) sobre un total de 14 500. Le siguieron (segundo y tercer lugar) el PSOE (996 votos) y Unidos por GC (862).

Celebradas las correspondientes al Parlamento Europeo (junio 2024), los resultados (también en Gáldar) sorprendieron: los tres primeros puestos correspondieron, respectivamente, al PSOE (3268 votos, 35%), PP (2669, 29%) y VOX (1101, 12%). Sin embargo Sumar, a quien apoyaba NC -por los resultados, parece que de forma subrepticia, a escondidas acaso- obtuvo un raquítico 4,19%, 393 votos. (No sé si se generalizó el rechazo -supuesto, claro- de alguien o álguienes sobre la filiación extremoizquierdosa de Sumar, si se debió a mares ruines y con reboso o a desavenencias internas. Pero lo cierto es que psocialistas, ppeperos y voxxianos se beneficiaron del tal descalabro Sumar – NC.)

Ya a la manera del Tajogaite (2021) o de su inmediato antecesor, el Teneguía (1971), comenzaron los tremores volcánicos al día siguiente de las europeas. Es decir, la «recomendación» hecha por el señor Sosa Monzón mostró las primeras señales sísmicas indicadoras de la inmediata erupción: «Me acabo de enterar de la dimisión de Yolanda Díaz por los malos resultados electorales de Sumar. Ojalá en todas las organizaciones cundiera el mismo ejemplo».

Se reclama, pues, la renovación de NC. Pero no con las indicaciones de Azorín («dejémosles paso») en boca del consejo de ancianos, muy al contrario: son sus propios coleguillas quienes exigen el cambio físico. (Por cierto: 'jóvenes' no tan pollillos, pues Ortega y Gasset tenía 31 años cuando revolucionó a España con su discurso 'Vieja y nueva política').

Y aunque en Canarias y España (generalizo) sectores de las ultimísimas generaciones de votantes (entre 18 y 45 años) poco tienen que ver con los novecentistas (el compromiso con la regeneración y europeización, por ejemplo), los reivindicadores del cambio de NC tienen legítimo derecho a plantear sus exigencias. Y si las reivindicaciones de los 'jóvenes' son prudentes, necesarias y desapasionadas para el bien de Canarias frente al insularismo coÁTIco, les sugiero su inmediata salida a la calle y el diálogo con la ciudadanía a la manera del Ortega y Gasset de 1914.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios