Negociando un pacto...

¿Qué pinta el Gobierno si de verdad se cree en la independencia judicial?

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Veremos en qué termina el asunto pero al menos hasta ayer el Partido Socialista y el Partido Popular tenían muy avanzado un acuerdo para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). De hecho, la cúpula de los jueces habría accedido inicialmente a paralizar varios nombramientos pendientes a la espera de que se materialice ese acuerdo, si bien dentro del Consejo también hay diferencias sobre ese gesto.

Tiene su miga esto de que los grandes partidos se sienten a negociar quiénes se colocan al frente a los jueces. Si hacemos caso a quienes entienden que es una intromisión en el poder judicial, es más presentable que sean las organizaciones judiciales quienes tomen tal decisión. Pero no faltan los que apuntan el riesgo de una endogamia y un corporativismo excesivo, en un mundo donde precisamente esto último se da en abundancia.

La otra tesis pasa por defender la legitimidad de que sean las Cortes quienes tengan voz y voto en la designación de los miembros del CGPJ. Se presenta esa posición como más 'democrática' y se recuerda que, por ejemplo, en Estados Unidos el mismísimo presidente propone a integrantes del Tribunal Supremo, elegidos además de por vida, y nadie cuestiona la calidad de la democracia norteamericana (nadie, salvo el propio Trump cuando vio que las urnas lo iban a desalojar de la Casa Blanca).

¿Con qué fórmula nos quedamos? Seguramente y, como en casi todo, con un término medio que todavía no se ha encontrado. Pero de momento con lo que me quedo es con la contradicción de que dos partidos estén negociando y que dirigentes de esas dos formaciones critiquen un día sí y otro también al contrario por intentar manejar la judicatura. Más aún: si el PP quiere la máxima independencia del órgano de gobierno de los jueces, ¿cómo se explica que ponga vetos a este o aquel magistrado? ¿No es esa una forma de perderle el respeto a los togados? ¿Y cómo se explica que por parte del Partido Popular esté negociando un juez convertido ahora en consejero del Gobierno de la Comunidad de Madrid? O sea, que unas veces sí valen las puertas giratorias y otras no.

En cuanto a los socialistas, dicen que negocian por sí mismos pero aparece el ministro Ábalos e incluye a Podemos en ese intento de pacto. Y digo yo, ¿qué pinta el Gobierno si de verdad se cree en la independencia judicial?

En fin, que al final sí hay cosas que revisar en esta democracia nuestra. Empezando por unos jueces cuyo mandato acaba y ahí siguen... dos años después.