Mundos paralelos

«Un 95% de este país sufre una crisis, mientras el 5% solo piensa en tirarse de los pelos»

Rebeca Chacón
REBECA CHACÓN

Existen mil mundos en uno. Mientras la mitad del planeta duerme, el resto está ya con los ojos abiertos. En el mismo instante en que bajo la luz de las estrellas unos derrochan alimentos, otros rebuscan en la basura del lado oscuro su sustento. Cuando unos privilegiados satélites reclaman una subida de sueldo en 2021, el resto navega para salir indemne del ERTE y tener trabajo el próximo año. Somos tan tan 'diferentes' los que poblamos esta galaxia que un 95% de este país sufre sin escafandra la crisis sanitaria y económica, mientras el 5% solo piensa en tirarse de los pelos con una moción de censura innecesaria. ¿Serán los políticos extraterrestres?

Porque solo seres de otro universo pueden asimilar la voz de Santiago Abascal retumbando durante dos días en el Congreso de los Diputados cuando la mayoría de los terrícolas anda con el corazón en un puño por no contagiarse de coronavirus, por saber si su ciudad será confinada en breve o por enterarse de si se va a activar el toque de queda en su región. «Houston, ¿hay alguien ahí?».

También es difícil de tragar que un lunático PP esconda hasta el final el sentido de su voto a la moción de censura de Vox. Casado corta toda comunicación con la base de lanzamiento de su electorado justo cuando miles de empresas y autónomos se preparan para echar el cierre tras seis meses luchando por evitar la lluvia de meteoritos de la segunda ola de la pandemia.

El presidente Pedro Sánchez interviene en la Cámara baja desde el planeta Marte, saca pecho sobre su gestión en el mismo segundo que los bares, restaurantes, hoteles y discotecas se retuercen sin oxígeno pensando en las inversiones que realizaron para cumplir las normas covid que ahora caen en un agujero negro. El vicepresidente Pablo Iglesias, líder de Podemos, se suma a la fiesta de los mensajes en código morse cuando el 99% de las familias españolas que solicitaron el Ingreso Mínimo Vital siguen sin cobrarlo cuatro meses después de solicitarlo.

Los grupos parlamentarios intervienen uno tras otro durante dos cansinas jornadas en el Congreso para hablar de la nada...y otros canarios se afanan en sacar agua de sus garajes y negocios porque el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria es incapaz de solucionar los puntos negros que anegan esta ciudad desde que caen más de dos gotas. Existen mil mundos en uno, pero muchos empiezan a cansarse de los servidores públicos que pululan sin gravedad en su burbuja.