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El mundo en el que vivimos

Llevamos unos años «bonitos». No sé si esto es culpa de la pandemia pero en mi opinión llevamos demasiado tiempo atascados presenciando una serie de sucesos poco normales.

Luis M. López
LUIS M. LÓPEZ

Parece que el mundo es diferente. Llevamos unos años «bonitos» que son la excusa perfecta para todos aquellos amantes de las teorías de la conspiración. Según ellos vivimos en una simulación. Y es que parece verdad, que hemos entrado en un bucle espacio-temporal« (o como quiera llamarlo) del que es muy dificil salir. Esa es la gran pregunta: ¿Cómo salir de aquí?

Lamentablemente nadie tiene la respuesta. Entre asaltos a capitolios (o ayuntamientos), broncas políticas (aunque eso ya es más común viendo el nivel de nuestros dirigentes nacionales) y amenazas de guerra entre países estamos dejando un «maravilloso mundo» para el futuro. No sé si esto es culpa de la pandemia pero en mi opinión llevamos demasiado tiempo atascados presenciando una serie de sucesos poco normales. Está claro que la tranquilidad la hemos perdido. Alguien debe parar esto. Necesitamos personas con mano dura que arreglen este desastre.

Creo (por empezar dando alguna solución) que esto se resolvería colocando en primera fila a líderes que se tomaran las cosas en serio, líderes que dejarán de fotitos, postureo y de enrabietarse como en el patio del colegio.

Quizás mi queja también es extensiva (o más si cabe) a los líderes de las empresas. Esos actores que mueven los hilos en la sombra y que tiene bastante más poder de decisión del que deberían tener. Quizás ahí nosotros somos los que pecamos. Nos hemos dejado convencer por las empresas y ahora son gigantes casi imposibles de destronar.

Conclusión: Aquí no se salva nadie. Todos de alguna u otra manera tenemos la culpa de que este «maravilloso mundo en el que vivimos» haya derivado en lo que tenemos ahora. Lo único que pido es seriedad. Seriedad y compromiso claro por parte de todos los sectores. Más respeto, menos confrontación. Que aquellos que tienen el poder de decisión actúen y realicen cambios sustanciales para mejorar la situación social. Y no me vale eso de «es que es muy dificil». Si no se intenta nunca se conseguirá nada.

¿A qué estamos esperando? Ojalá nada de esto se quedara en simples palabras. Ojalá se actuase de verdad. Porque para mejorar hace falta eso: ACTUAR. Que las empresas piensen más a nivel social ayudando a invertir en sanidad y educación; que los políticos piensen en el bien del Estado para mejorarlo, no para destruirlo; y que el pueblo (nosotros) empecemos a ayudar a los que peor lo están pasando y dejemos de ser tan indivualistas. Ya tenemos deberes para casa. Empecemos a hacerlos