Jaula y arco iris

¿Moderación demoscópica?

06/02/2019

Si hacemos caso a los datos que ofrece el reciente barómetro del Centro de investigaciones Sociológicas (CIS), las españolas y españoles son globalmente moderados, ubicados en el centro izquierda, en el posicionamiento izquierda/derecha; también en los asuntos territoriales, donde es mayoritario el apoyo al estado autonómico. Eso sí, con respecto al sentimiento identitario hay notables diferencias entre comunidades.

Si observamos el posicionamiento izquierda/derecha en una escala en la que 1 sería la izquierda más radical y 10 la extrema derecha, este deja una media del 4,6, centro izquierda; algo incluso más que en la muestra de hace ahora un año (4,73).

Muy pocos, apenas un 2,9% de la muestra afirma que se ubica en la extrema derecha. Por edades, la franja más a la izquierda es la de los que tienen entre 18 y 24 años, con un 4,3, y la más a la derecha la que componen los mayores de 65 años, con un 5 de media.

¿Existe correlación entre este posicionamiento y el voto a los partidos del espectro parlamentario presente y futuro? Contrasta con el escoramiento a la derecha y a la izquierda de muchas formaciones. Como decía en una escala en que 10 es la extrema derecha aparecen Vox con 9,3, PP con 8 y Ciudadanos con 7, bastante alejados del centro político y de la media de la muestra.

En el otro lado sucede algo similar. Allí se encuentran IU (2,1), Podemos (2,2) o En Marea (2,3), así como otras formaciones como En Comú Podem. El PSOE aparece, con enorme diferencia, como la formación más cercana a la media ciudadana, con un 4,2, apenas cuatro décimas a su izquierda.

Entre las formaciones de carácter nacionalista o regionalista, Unión del Pueblo Navarro (UPN) aparece como la más conservadora (8,4), a medio camino entre PP y VOX, el Foro Asturias de Álvarez Cascos con un 8 y CC con un 6,1. Menos derechistas a los ojos de las personas encuestadas aparecen PDCAT y PNV, con 5,8 y 5,7. Y a Nueva Canarias la colocan muy centradamente, con un 5,3. En las posiciones más radicales de izquierda ponen a ERC (2,8) y, especialmente, a Bildu (2,4).

Una advertencia. Hay un 17,6% de la muestra que no sabe/no contesta sobre su ubicación ideológica. Y hasta un 21% que dice desconocer dónde se ubica el partido de Abascal en la escala derecha/izquierda.

Prudencia. Los datos referidos a Canarias deben ser observados con enorme prudencia, por el pequeño tamaño de la muestra del barómetro del CIS en el Archipiélago (133). Pero analizando algunos de ellos, con la precaución que señalaba, se pueden apreciar algunas diferencias con la media española, dibujando una sociedad algo más conservadora, pero con un mayoritario apoyo al autogobierno.

Lo vemos, por ejemplo, en el posicionamiento ideológico en el eje izquierda derecha donde nuestra comunidad se coloca en el 5, algo más a la derecha que la media estatal. Las comunidades más izquierdistas serían Cataluña y Euskadi, ambas con un 3,7, y las más conservadoras Castilla La Mancha y Murcia, ambas con 5,1, y Asturias (5,2).

Respecto a cómo sitúan las personas encuestadas en Canarias a las distintas formaciones políticas, estas quedan así en las Islas de derecha a izquierda: Vox (9,3), PP (8,2) Ciudadanos (7), CC (6,1), Nueva Canarias (5,3), PSOE (3,8) Podemos (2,2) e IU (2).

«Con relación al posicionamiento territorial, la mayoría de los encuestados por el CIS prefiere un estado de las autonomías como el actual (42,2%), frente a un 28,1% que lo reduciría o eliminaría»

Sentimiento identitario. Con respecto al sentimiento identitario, las comunidades con más peso de los que se consideran solo de su comunidad o más de su comunidad que españoles, son País Vasco (51,3%), Cataluña (44,2%), Navarra (35,7%), Baleares (21,2%) y Canarias (20,3%). Los que menos en las dos castillas, con porcentajes por debajo de 1, Murcia (1,1%), Madrid (3,6%) y Comunidad de Valencia (6,9%). Donde la gente se manifiesta únicamente española o más española que de su comunidad es en La Rioja (42,8%), Castilla y León (40,7%) y Madrid (40,4%).

Con relación al posicionamiento territorial, la mayoría de los encuestados por el CIS prefiere un estado de las autonomías como el actual (42,2%), frente a un 28,1% que lo reduciría o eliminaría y, por el contrario, un 23,2% que lo ampliaría o permitiría incluso la opción de la independencia, representando estos últimos un 9,4% de la muestra. No hay grandes cambios respecto al sondeo publicado en enero de 2018.

«Da la impresión de que la sociedad está menos radicalizada de lo que con frecuencia ofrece el debate partidista y mediático»

Por cierto, los que entonces pedían el fin de las autonomías eran el 17,9% y hoy son el 16%. Más de la mitad de los que votaron al PP en 2016 se muestra favorable al recorte autonómico, porcentaje que en Cs supera el 44%. También más del 20% en el caso del Podemos y el PSOE, aunque en estas formaciones son más los favorables a las autonomías que en las dos formaciones de la derecha.

Canarias está doce puntos por encima de la media en la defensa del actual modelo y diez puntos por debajo de los que quieren menos autonomía. No tienen presencia las reivindicaciones independentistas y un 19,5% señala que aspira a una autonomía mayor, porcentaje solo superado por Cataluña (25,5%) y País Vasco (31,8%).

Da la impresión de que la sociedad está menos radicalizada de lo que con frecuencia ofrece el debate partidista y mediático. Que la pugna por quién es más de derechas que Pablo Casado está planteando frenéticamente a su nuevo competidor de la extrema derecha le aleja de las posiciones mayoritarias de la ciudadanía, mucho menos estridentes, y es probable que no le permita ganar unos votantes que en buena medida abandonaron su partido. Y que el PSOE tiene una oportunidad y un espacio en el que ampliar su actual base electoral. La movilización de las izquierdas tendrá mucho que ver, asimismo, con lo que suceda en mayo.

Por último, el barómetro también confirma, una vez más, la pervivencia de realidades nacionales diferenciadas en algunos territorios. Las forzadas uniformizaciones que algunos pretenden se convierten en un obstáculo. Ignoran la diversa variedad y dificultan el encuentro en un respetuoso espacio común.