Editorial

La clave social de los presupuestos

28/10/2018

Tras la aprobación esta semana del nuevo Estatuto de Autonomía y del capítulo económico del REF, y tras el anuncio del desbloqueo de la firma de los convenios con el Estado, el próximo hito en la agenda política canaria llegará mañana con la aprobación en el Consejo de Gobierno del proyecto de Ley de Presupuestos para el año 2019. El Ejecutivo de Fernando Clavijo afrontará ese trámite con el compromiso de los votos favorables del Partido Popular y la Agrupación Socialista Gomera, lo que garantiza, junto a los 18 diputados de Coalición Canaria, una mayoría suficiente en el Parlamento (33 de 60 votos). Sumar más apoyos al proyecto presupuestario parece casi imposible, por lo que habrá que esperar al trámite de enmiendas para ver si Partido Socialista, Podemos y Nueva Canarias consiguen sacar adelante algunas de sus respectivas propuestas.

«La prioridad debe estar en los estímulos al crecimiento y atender a quienes peor lo pasan»

A falta de mayor concreción, lo que han adelantado hasta la fecha los partidos firmantes de ese acuerdo presupuestario dibuja una bajada de medio punto en el Impuesto General Indirecto Canario, con posibilidades de ajustes adicionales en caso de que se consiga finalmente incorporar a las cuentas canarias el superávit de casi 600 millones de euros. Desde el empresariado se ha aplaudido esa moderada reducción fiscal, mientras que ayuntamientos y cabildos están expectantes para ver el impacto final en sus cuentas. En todo caso, la reducción no parece que vaya a ser determinante, pues conviene tener presente que la recaudación del IGIC no ha parado de crecer y supera ya cada año el listón de los mil millones de euros.

La prioridad en los presupuestos del próximo año debe estar en las políticas de estímulo a la generación de empleo y en las orientadas a atender a quienes peor lo están lo pasando. Se trata, como apunta el presidente Fernando Clavijo en la entrevista que este domingo publica CANARIAS7, de vasos comunicantes, pero no es menos cierto que una autonomía como la nuestra, con una tasa de pobreza que sigue muy por encima de la media estatal, precisa de un esfuerzo intensivo y sostenido en el tiempo para paliar las carencias de quienes siguen sin notar la recuperación macroeconómica.

El dato de 217.000 canarios en situación de pobreza severa que recoge el informe Arope es escalofriante y merece mucho más que un compromiso genérico en las declaraciones de los gobernantes: ha de quedar reflejado en las partidas presupuestarias con la necesaria cobertura económica. Y todo ello, como apuntábamos, en una doble dirección: en primera instancia para cubrir las necesidades básicas de esas personas y, en paralelo, para activar todavía más la economía, de manera que el mercado laboral dé cobertura a más residentes en Canarias.

Por último, los presupuestos han de permitir mayores medios para resolver la lista de espera en materia de dependencia. Así como el esfuerzo hecho en Sanidad empieza a dar sus resultados estadísticos, en dependencia queda mucho camino por recorrer. Y de la misma manera que una persona enferma no puede esperar indefinidamente a que le hagan una prueba médica o una intervención quirúrgica, cada día que pasa para un dependiente que no recibe ayuda es un drama para esa persona y para su entorno.

Esperamos, por tanto, unos presupuestos que insuflen todavía más dinamismo a la economía, pero que lo hagan teniendo muy presentes a quienes son víctimas de una brecha social lacerante.