Borrar
Directo El pleno del Parlamento aborda cuestiones como Dependencia o la acogida de menores migrantes
El alcalde Federico León García junto a Breguet XIV Gran Canaria. j.j.l.
Centenario de la aviación en Gando

Centenario de la aviación en Gando

La cuarta ·

La aeronáutica pasó a ser uno de los temas y ejes fundamentales del debate social, económico y cultural de la sociedad grancanaria en los años veinte, con proyectos pioneros que incluso llegaron a llamar la atención del rey Alfonso XIII

Juan José Laforet

Cronista oficial de Gran Canarias

Miércoles, 17 de enero 2024

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Gran Canaria, en los últimos días de enero de 1924, era una fiesta. El recibimiento, la gran acogida y los días inolvidables que aquí pasaron las tripulaciones de los aviones del 'Raid Larache-Canarias', fue mucho más que el primer aterrizaje de unos aviones en el páramo de Gando, mucho más que confirmar la posibilidad de unas nuevas rutas aéreas, que conectaran África y la Península Ibérica con las Islas Canarias, mucho más que asentar a ese territorio, de la costa entre los municipios de Telde e Ingenio, como el mejor emplazamiento para un gran y moderno aeródromo. Con la llegada y aterrizaje en Gando, aquel inolvidable 18 de enero de 1924, de los tres Breguet XIV, el 'Islas Canarias' el 'Gran Canaria' y el 'Tenerife', procedentes de Cabo Juby y acompañados por el hidroavión Dorniel Wall, que amerizó en el Puerto de La Luz, se abría una nueva e ineludible gran puerta al futuro y el progreso que Gran Canaria, así como Canarias en general, disfruta en la actualidad, mirando confiada al futuro y a una nueva puerta de progreso, la del «espacio exterior».

La primigenia y fecunda semilla que dejó en abril y mayo de 1913, entre una expectación insólita de la población local, el vuelo del aviador Leonce Garnier, al efectuar el primer vuelo de la aviación en Canarias, sobre los cielos de Las Palmas de Gran Canaria y, posteriormente, del norte de la isla, se consolidaba ahora definitivamente en una isla que, con instituciones como el Cabildo Insular o el Ayuntamiento capitalino al frente, fueron adelantados en el convencimiento que la aviación era un recurso imprescindible para el devenir histórico del Archipiélago, tanto para su defensa, como para sus relaciones comerciales de todo tipo. Tras la primera gran guerra, Gran Canaria, sus autoridades, sus instituciones civiles, muchas de sus más destacadas personalidades, tuvieron puesta su vista en las experiencias y expediciones aéreas que trataban de abrir rutas entre los continentes atlánticos, al considerar que la isla podría y debería ser un enclave privilegiado para la moderna aviación en sus rutas atlánticas. La aeronáutica pasó a ser uno de los temas y ejes fundamentales del debate social, económico y cultural de la sociedad grancanaria en los años veinte, con proyectos pioneros que incluso llegaron a llamar la atención del propio rey Alfonso XIII, que conoció el proyecto de crear un servicio aéreo permanente entre la Península y Canarias, acordado el 20 de enero de 1922 por el pleno del Cabildo de Gran Canaria, a tenor de una iniciativa del teldense Carlos Navarro Ruiz, como consta en el libro actas n. 11 de esa institución.

Con la llegada de los tres Breguet XIV, se abría una nueva e ineludible gran puerta al futuro y el progreso

Hoy, este 18 de enero de 2024 se conmemora, en el que, junto con el Puerto de La Luz, constituye uno de los puntos más extraordinarios del progreso de Gran Canaria, el centenario de la llegada y aterrizaje por vez primera de unos aviones en el páramo de Gando, enclave histórico de esta isla desde tiempos inmemoriales, pero desde el que siempre se miró al horizonte del futuro. Por aquí, según se ha señalado también pudieron pasar las naves descubridoras de un nuevo mundo en 1492, aquí se levantó una fortaleza, la torre de Gando, que, tras diversas reedificaciones y usos, con el tiempo dejó de mirar al interior, para mirar al exterior y ser salvaguarda de la isla, de sus habitantes y de sus actividades agrarias y comerciales. Pero hoy, cien años después, junto a la imagen de aquellos tres Breguet XIV, aterrizados en las inmediaciones de estos terrenos que hoy ocupa una magnífica y moderna Base Aérea, y un aeropuerto que, según ha confirmado el Patronato de Turismo grancanario, «ha cerrado el ejercicio de 2023 con un dato histórico, al haber superado la estadística de entrada de pasajeros de los últimos años y acabar cerca de la cifra de 14 millones de viajeros», también se conmemora el centenario de una sociedad isleña encendida de orgullo y esperanza con lo que la arribada de aquellos aviones, de sus tripulaciones, suponía para la isla y su porvenir.

Tras su llegada los aviadores expedicionarios fueron conducidos a las Casas Consistoriales de Las Palmas de Gran Canaria, donde les esperaban un inmenso gentío, que colmataba al completo la plaza de Santa Ana, y se les ofreció una brillante recepción en su honor, junto a los demás integrantes de la expedición, que habían viajado a bordo del hidroavión Dorniel Wall, pilotado por el capitán Ramón Franco, el Coronel Bens, Delegado del Alto Comisario en Cabo Juby, el jefe de la expedición aérea Comandante Delgado, el capitán de Ingenieros Mas, encargado de a radiotelegrafía, y el redactor gráfico de la prensa madrileña y jefe del gabinete fotográfico de la aviación, señor Alonso. Por el alcalde, Federico León García, se pidió al señor obispo, Miguel Serra y Sucarrats, que pronunciara unas palabras, en las que el prelado «…expuso la significación simbólica del avión 'Gran Canaria' y del viaje aéreo tan felizmente realizado, terminando su elocuente improvisación, profetizando que el hoy yermo campo de aterrizaje de Gando, será un día populosa e industrial ciudad, convertida en emporio de riqueza de Gran Canaria, porque será estación central interoceánica entre la madre España y sus hijas las naciones hispano-americanas». Días después Bernardo de la Torre, el entonces presidente del Real Club Náutico y vicepresidente del Cabildo, expondría su «creencia de que este raid ha de ser un anuncio gigantesco, un reclamo formidable para la prosperidad de Gran Canaria, de nuestra querida isla, que tiene la fortuna inmensa, el tesoro inapreciable, de su situación geográfica: punto obligado de escala para la navegación por los mares y punto indicado desde ahora para la navegación por los aires»

Las presentes y futuras generaciones deberán valorar lo que fueron aquellos días de enero de 1924

Con letras doradas quedarían marcados aquel día los nombres de aquellos aviadores en la historia de esta isla, de la de Canarias en su conjunto. Nombres que hoy, este nuevo 18 de enero, cien años después deben resonar en el corazón de esta Base Aérea. Los del teniente Martínez Pinzón y el cabo mecánico Boch, tripulantes del 'Gran Canaria', los del capitán Martínez Estévez y el observador teniente Rexach, tripulantes del 'Tenerife', los del capitán Pardo y el observador capitán Bermúdez de Castro. Sin olvidar al jefe de la expedición comandante Delgado y al pionero fotógrafo de aviación Alonso que volaron con el capitán Franco, así como a los mecánicos de vuelo Mateo y Parizo. Todos ellos fueron galardonados posteriormente, en un 'garden party' celebrado en los jardines de Santa Catalina, con las medallas de Oro y de Plata de la ciudad, «nueve medallas de oro y cuatro de plata con que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, en nombre de la ciudad, obsequia a los bizarros militares como recuerdo de su arriesgada empresa y feliz arribo a nuestra isla».

Las presentes y futuras generaciones deberán conocer y valorar lo que fueron aquellos días de enero de 1924 en Gran Canaria y en Tenerife, lo que supusieron para Canarias en su conjunto, que veía como ya, en el páramo de Gando, se abría definitiva e irrenunciablemente la puerta al devenir de la aviación en las islas y en el Atlántico, que tenía en este lugar, en el Archipiélago en su conjunto, una magnífica oportunidad para crecer hacia el futuro, un futuro que hoy también mira hacia el espacio exterior.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios