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Las heridas de La Palma

Las heridas de La Palma

Mi punto de vista ·

«El regreso de la Transvulcania, tres años y medio después, produjo alegría y dosis de rabia»

Miércoles, 26 de octubre 2022

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La Palma sigue cicatrizando heridas e intenta recuperar el pulso tras una etapa de una crudeza sin precedentes. Muchos hablan de la resiliencia de la sociedad palmera y de sus agallas para afrontar el futuro con fuerza, pero hoy no voy a hablar ni de volcanes ni de pandemias. El pasado sábado regresó la Transvulcania. La ultra palmera se ha convertido a lo largo de los años en una seña de identidad de la isla. La Palma se transforma con la Transvulcania. Tras tres años y medio de ausencia, la Transvulcania volvió con la ilusión de siempre y con cambios, pero lo que a nivel generalizado se tenía que recibir con júbilo y alegría, una parte aprovechó la circunstancia, sin medir ni los tiempos ni el mensaje, para criticar vorazmente.

La Transvulcania es una prueba que se inició desde el tejado, sin cimientos. Apostó fuerte por figuras del trail para dar notoriedad a la competición, con un coste económico elevado, y año a año fue incrementando el cartel de estrellas con un presupuesto cada vez más desorbitado.

Tristemente, la política juega en esto un papel fundamental. Antes la Transvulcania era controlada por CC y ahora por el PP. Mariano Hernández Zapata, presidente del Cabildo de La Palma, decidió que la bola económica que tenía que asumir la sociedad palmera para la organización de la prueba era inasumible y llegó a un acuerdo -el contrato es público y se puede comprobar- con la empresa UTMB Iberia, filial de la Ultra Trail del Mont Blanc, para que llevasen los servicios de gestión de organización y desarrollo de la prueba para las ediciones 2022 y 2023 por un montante anual de 200.000 euros. La Transvulcania se alía con UTMB, la empresa referente a nivel mundial en el trail, y reduce de sus arcas un dinero que hoy en día es vital para afrontar otras prioridades. Antes la Transvulcania estaba sobre los 800.000 euros de coste para el Cabildo, la del pasado sábado 200.000.

Han criticado la falta de corredores de élite. Que sepan que antes venían a mansalva porque les pagaban todo, absolutamente todo. Si no, no hubiesen venido.

Las elecciones y otra Transvulcania están a la vuelta de la esquina y los disparos continuarán. ¡Vaya mayo les espera! La Palma no necesita bombas de humo. Necesita luz y taquígrafos. La Transvulcania no pertenece a UTMB, ni mucho menos. Sigue y seguirá siendo de los palmeros. Ahora llega una época de cambios que hay que asumir con valentía, corrigiendo errores y mejorando, ya que la imagen de la Transvulcania recorre el mundo mostrando la belleza interna de una isla que está hoy llena de ceniza y que debe hartarse de los cenizos.

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