De 'Lou Grant' a Ibai

La serie de televisión fracasaría hoy

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Seguramente una serie como 'Lou Grant' fracasaría hoy en la televisión. Sobre todo si la cadena de turno emitiese los episodios como es habitual en la generalistas españolas: con cortes de publicidad de siete minutos, con cambios de día en función de lo que ofrezca la competencia y con la pantalla invadida por anuncios varios, desde lo que se emitirá a continuación hasta el recordatorio de la comedia de turno que se exhibe en los cines y que produce la cadena.

En los comienzos de los 80, cuando 'Lou Grant' aterrizó en España, la tele era otra cosa y las series también. Ahora vuelve a ser noticia por el fallecimiento de su actor protagonista, Ed Asner, que también participó en otras producciones de éxito en la pantalla pequeña y en la grande y que fue un abanderado de la defensa de los derechos sindicales de los actores.

Se ha dicho que hay toda una generación de periodistas que consolidó su vocación viendo los episodios de aquella serie, ambientada en la redacción de un periódico local de Los Ángeles. No sé si será para tanto pero sí es cierto que los guionistas acertaron al retratar aspectos de las tripas de un rotativo, tanto en lo relativo al trabajo de puertas afuera como a la 'cocina' redaccional. Y también sobre el papel de los editores, con aquella propietaria / directora que, evidentemente, era un trasunto de Katherine Graham, la histórica editora del 'Post' de Washington.

También hoy día fracasaría la serie porque las formas de consumir información han cambiado radicalmente. No hay más que ver el debate que sostienen algunos sobre Ibai Llanos es el nuevo periodismo a seguir. Si hemos llegado a disquisiciones de ese calibre, es evidente que algo se perdió por el camino y que hoy día ya es tarde. Claro que no estaría de más que los colegas del ámbito deportivo, en especial los de la radio y alguno de la televisión de notable audiencia nocturna, reflexionaran sobre su responsabilidad, pues abrieron la puerta del espectáculo puro y duro y al final entró por ahí un público al que le da igual la crónica formal del partido o quién fichó a quién: lo que prima para ellos es el entretenimiento. Y no me incluyo entre los que lo demonizan, pero una cosa es el periodismo -al menos lo era- y otra pasar el tiempo. Que sigue siendo una opción legítima, pero que luego nadie se rasgue las vestiduras si Telecinco es la cadena más vista.

Los que seguimos creyendo que las democracias sin prensa 'a la antigua' se debilitan tendremos que consolarnos recordando a Lou Grant corrigiendo a lápiz los textos y esperando las fotos de 'Animal'.