Lunes en África

Grandes y pequeños

10/06/2019

El alcalde más querido de Canarias tiene 61 años y se apaña con poco menos de 3.900 votos. Ignacio Rodríguez Jorge gestiona desde 1983 uno de los pueblos con más historia del Archipiélago, La Matanza de Acentejo, en el norte de Tenerife, y su ejemplo debería estudiarse en los colegios. Su peor momento fue la primera vez que concurrió a las urnas; entonces ganó las elecciones con apenas 291 votos de diferencia sobre un rival poderoso, como lo era la entonces novedosa candidatura de ATI. Con ese margen obtuvo un concejal más (7 frente a 6). La cosa fue tan reñida en el pueblo que no hubo ni un solo voto en blanco, ni un voto nulo. A cara o cruz.

El 26 de mayo pasado no obtuvo su mejor porcentaje. En este mandato gobernará con 11 concejales, logrados con el 79,8% de los votos, mientras el PP disfrutará de los 2 únicos asientos disponibles en la oposición. En 1987, al renovar por primera vez, se despejaron todas las dudas cuando le apoyó el 86% de los votantes. Pero el sábado tomará posesión por décima vez con más votos que nunca.

Sólo quince de los alcaldes que serán elegidos el próximo fin de semana en las Islas llegan con un respaldo superior al 60% de los votantes. En esa lista Top, sólo dos han recibido más de 10.000 votos; Teodoro Sosa en Gáldar y Manuel Domínguez en Los Realejos. Los 13 restantes son los representantes de la Canarias pequeña, y sólo uno de ellos, Raúl Afonso Suárez, que releva a Poli Suárez en Moya, se estrena al frente de una corporación local. Esas mayorías exponen certezas que las grandes poblaciones no sienten. En las cuatro capitales más pobladas del Archipiélago, la participación no llegó al 54%; en Las Palmas de Gran Canaria, uno de cada dos electores desertó. Algo habrá que aprender de los pequeños.