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Directo Salvador Illa, primer compareciente en la comisión del Congreso
Foto de archivo, de cuando el museo estaba abierto. Su director, Daniel Montesdeoca, posó junto a uno de los cuadros. C7
Vergüenza ajena por Néstor

Vergüenza ajena por Néstor

Gaumet Florido

Las Palmas de Gran Canaria

Martes, 20 de febrero 2024

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Creo que no me equivoco. Si pillamos una clase cualquiera de segundo, tercero o cuarto de la ESO en un IES de Las Palmas de Gran Canaria y le preguntamos al alumnado quién fue Néstor Martín-Fernández de la Torre, me temo que la respuesta podría ser desalentadora. Y podemos entonces tirar de tópicos y quejarnos del daño que hicieron la Logse y todas las que vinieron después, echarle la culpa a TikTok o refugiarnos en la creencia de que en nuestra época no pasaba. Excusas.

No se le puede pedir a un chiquillo que conozca aquello que su pueblo, entendido este como la comunidad en la que vive, ni respeta ni protege. ¿A cuánta gente le ha preocupado que el templo que custodia el legado de uno de los más reconocidos pintores del simbolismo español lleve cerrado siete años? La respuesta, como en el instituto, puede ser tanto o más descorazonadora.

Por eso entiendo el cansancio, la soledad y cierto poso de amargura que destilaban esta semana en Ser Las Palmas las palabras del que sigue siendo director de esta entidad, Daniel Montesdeoca. Su desaliento produce vergüenza ajena en quienes pensamos que estos agravios colectivos para quienes nos dejaron tan inmenso legado son solo un reflejo de nuestra propia mediocridad como sociedad.

El Museo Néstor, víctima a pares de la maraña burocrática y de un indisimulado duelo de egos institucionales, es tristemente un faro de desidia que, sin embargo, también tiene otros exponentes en esta isla y en Canarias, como el Museo Canario, que se las ve y se las desea para sobrevivir si no fuera por las ayudas públicas. En fin, luego colapsamos la web cuando un godo se mete con nuestro acento. El enemigo no está fuera. Somos nosotros mismos.

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