La arista

El veneno de la traición

La traición duele a quien la sufre y envilece a quien la ejecuta. Ángel Víctor Torres siente ya en sus carnes los primeros síntomas del dolor de la víctima. Estar «molesto» es el primer estadio, pero seguirá confiando hasta las décima traición en la que el odio comenzará a hacer estragos en su ánimo y reconducir sus pasos, eso si logra zafarse de quien lo ha comprometido con la derecha recalcitrante y el insularismo irredento que representa ATI.

Por si no lo tiene claro Ángel Víctor Torres. Clavijo lo llamará tres veces al día, le informará de cosas que cree importantes, le dará algún que otro chisme suculento, de esos que ruedan por los pasillos de la Presidencia y seguirá prometiéndole cosas aquí y allá y dibujando un futuro en común. Le dirá que no puede meter en vereda a los suyos, que es rehén de una tribu.... Así hasta la décima traición de la que él tampoco será responsable.

«¿Qué venderá ahora a sus militantes y electores? ¿La rabia y la traición que tan poco le ha dolido cuando las víctimas fueron sus compañeros de partido?»

¿Qué creía Torres? ¿Que podría sustituir al PP en las relaciones con CC? ¿Que Antona se estaría quieto para que el PSOE vendiese gestión presupuestaria con CC? ¿Pensó, de verdad, que ganaría a la derecha con algunas partidas de izquierdas? ¿Qué el cándido diálogo que pregona como bueno triunfaría con CC? Me resulta ingenuo, o lo que es peor, inmaduro políticamente. Torres: esta es la derecha y la realidad es que la Coalición Canaria de Clavijo prefiere al PP, siempre lo ha preferido y trata de llevarlo de nuevo a su terreno. La alianza con el PSOE será secundaria, cuando sea útil a los intereses de los nacionalistas y, todo a cambio de una pequeña porción del poder, la que tiene su partido en Fuerteventura, La Palma o en Tenerife, la que lo sustenta a usted. ¿Por qué darle a Torres lo que pide si nos da lo que necesitamos a cambio de poco? Se preguntan en los despachos de la Presidencia del Gobierno. Entretenerlo será la estrategia de los próximos meses, hasta que usted haga lo que le han pedido y sucumba a la ira. La realidad es que usted no presentó una moción a la totalidad y que las partidas que CC le prometió meter en el presupuesto, no están. ¿Qué venderá ahora a sus militantes y electores? ¿La rabia y la traición que tan poco le ha dolido cuando las víctimas fueron sus compañeros de partido?

La realidad es que usted, no quiso escuchar a nadie en su organización política, salvo a los que sí tienen intereses consolidados con Coalición Canaria, para los que las siglas PSOE son una franquicia detrás de la que esconden el vicio de vividores de la política y algunos negocios. Oye a los que el socialismo, como sistema de ideas y valores, les entra por un oído y les sale por el otro. Escucha a los que del PSOE solo retienen lo que les conviene, esto es los pactos para manejar ventajosamente una pequeña parte de la tarta, pero tan sustanciosa que supera a los ideales y los intereses generales de Canarias. Ha escuchado y se apoya en los oportunistas de su partido, los que llevan toda la vida haciendo lo mismo, utilizando el poder orgánico gracias a una bolsa de militantes bien amarrada, punteada y secuestrada, con la se mantienen en el poder y quitan y ponen secretarios insulares y generales, con la que amarran pactos para vivir bien y volver a repetir. Ha escuchado a los que nada quieren cambiar, o si cambia algo que se quede todo como estaba después de una vuelta por el debate estéril.

Cree usted que en Tenerife tiene un problema, pero sus compañeros los tienen mucho más grave con ATI y con usted. Conocen a ATI, son sus competidores en las urnas y sus verdugos en las instituciones, salvo en aquellas, como La Laguna o el Cabildo de Tenerife, en las que los suyos se doblegan a sus intereses, pasan por sus políticas y son cómplices de sus desaguisados. El Partido Socialista de Tenerife sufre lo que nunca ha sufrido Ángel Víctor en Gran Canaria con ningún partido con los que ha sostenido pactos. CC actúa con desvergüenza, engaño, traición y con la utilización torticera y mendaz de los apoyos que consigue. Llegado el momento le tratarán igual que a Patricia Hernández. No lo dude.

¿De verdad creyó que la sola mención o posibilidad de una moción en La Laguna se iba a quedar sin respuesta de CC? Lo de Arrecife es solo el principio de lo que ellos llaman «preocupación por la deriva del PSOE en Tenerife», es decir porque hay alguien que no hace lo que ellos quieren, no sigue su hoja de ruta, y porque usted no es capaz de meterlos en vereda. Pronto verá algún titular en el que le dirán lo que tiene que hacer si quiere sobrevivir en el régimen.

«Por si no lo tiene claro Ángel Víctor Torres. Clavijo lo llamará tres veces al día, le informará de cosas que cree importantes, le dará algún que otro chisme suculento, de esos que ruedan por los pasillos de la Presidencia y seguirá prometiéndole cosas...»

Así debe sentirse usted, sorprendido y engañado en su buena voluntad, o sus intereses, que también han impulsado este contubernio que mantiene con Clavijo. Se lo dije desde esta columna. No está dando usted el abrazo del oso a CC, está siendo abrazado por la serpiente.

El problema es que ha avanzado tanto y con tanta rapidez en dejarse cautivar por Fernando Clavijo y sus amigos socialistas, que ha tomado decisiones que afectan a muchas personas, a demasiadas, en los presupuestos de la comunidad o en otras áreas de la vida pública canaria. También se lo dijeron los suyos, le advirtieron del engaño, pero aún así optó, y lo hizo valorando más su propio futuro como candidato a la Presidencia del Gobierno que sus convicciones ideológicas y que los intereses generales de Canarias. Prefirió ser parte del régimen de CC a la independencia y ha terminado en brazos de irrecomendables. Quiso poner en su sitio a Román Rodríguez, al que acusaba de «dirigir» desde fuera a su grupo parlamentario y al que le atribuye algunos de los males de su partido, cuando en realidad lo que existe es cierta pelusilla, celos o envidias, hacia al líder de Nueva Canarias, con el que, por naturaleza ideológica y por opciones, debió entenderse antes que con Clavijo.

Coalición Canaria es una auténtica serpiente que repta por las cloacas de la política, seduce y mata, no se deja amedrentar y responde siempre con un ataque mortífero a cualquier peligro que desestabilice su tranquilidad en la madriguera del poder, en la ciénaga que tan bien domina.