Opinión

El ‘flashback’ de Rubén Castro

27/08/2019

Corría el minuto el minuto 49 en La Rosaleda y Rubén Castro marcaba un gol de antología: «sabía que el portero jugaba adelantado y me salió bien», espetaba el delantero a la conclusión del encuentro en La Rosaleda. Finalmente su bello tanto sirvió para salvar un punto y para que la UD Las Palmas no se hunda en la cola de la clasificación -poco le falta, ya que es cuarto por la cola- pero quedará marcado en la mente del aficionado al buen fútbol.

El isletero retrocedió hasta el año 2001 cuando aún era un chaval imberbe y le colaba a Íker Casillas una vaselina sideral que le sirvió como marco incomparable para iniciar su brillante carrera en el mundo del fútbol: siempre casado con el gol, marcó dos esa tarde al gigante blanco. Aquel partido en el que tomó parte Zinedine Zidane, actual entrenador del Real Madrid y que también marcó ese día un golazo de libre directo en el añorado Estadio Insular (4-2) para la UD Las Palmas, Rubén dejó boquiabierto al planeta fútbol y consagró la figura del punta canterano.

A sus 38 años el Moña sigue siendo la principal referencia en ataque de un equipo amarillo que sigue teniendo un gran déficit a la hora de definir. Rubén fue de largo el máximo goleador la pasada y aciaga temporada con la nada despreciable cifra de 15 goles. Con un Araujo lastrado por las lesiones, en unas encomiendas más sacrificadas y la cesión de Edu Espiau -que también marcó un gol de época en su estreno con el Villarreal B- la producción goleadora del menudo pero valiente delantero es cuestión de estado en esta UD.

Críticas no le han faltado: que si está viejo, que si no participa demasiado en el juego pero la realidad y las cifras esclarecedoras indican que cuando nadie la emboca, ahí sigue estando él. En el plano colectivo, cuajó un partido aceptable la UD Las Palmas que rascó un punto en La Rosaleda, si tenemos en cuenta sus limitaciones: lesiones y jugadores que faltan por inscribirse, como el caso del costamarfileño Drolé.

«Un penalti bastante riguroso a pesar de la presencia del VAR privó a los de Pepe Mel de tres puntos que hubiesen sentado de lujo para fijar unas bases morales sólidas»

Un penalti bastante riguroso a pesar de la presencia del VAR privó a los de Pepe Mel de tres puntos que hubiesen sentado de lujo para fijar unas bases morales sólidas. Es cierto que al equipo el tramo final del encuentro se le hizo muy largo y que el reparto de unidades puede considerarse justo haciendo un balance global.

Apunta cosas interesantes como la solidez y la solidaridad de los futbolistas. La arrogancia bien entendida de Pedri aporta unas gotas de calidad a falta de la verticalidad de Benito, que permanece en la enfermería. Pero también se aprecian bastantes carencias e incógnitas para afrontar una temporada muy complicada enfrentando a rivales que no regalan absolutamente nada.

Queda una semana para el cierre final de mercado y quedan bastantes asuntos que solucionar. Dar salida a algunos futbolistas que no cuentan como el caso de Christian Rivera e intentar traerle algún regalo a Pepe Mel en forma de fichaje. Algo que el técnico madrileño ansía aunque en ocasiones se muerda la lengua, conocedor de la difícil situación financiera que atraviesan las arcas y la necesidad de equilibrar el gasto de la plantilla. Un triunfo el próximo sábado en casa ante el Racing de Santander, recién ascendido, debe ser el trampolín hacia la tranquilidad y la confianza en un proyecto que navega aún por aguas procelosas.