Los duelistas

Nadal no para de repetir que no sabe cuánta gasolina le queda

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Como en la novela de Joseph Conrad, Rafael Nadal y Novak Djokovic parecen dos señores ya entrados en años que se pasan toda la vida batallando entre ellos, en una especie de duelo eterno. Como un bucle espacio-tiempo de esos con los que Iker Jiménez resuelve tres programas en su espacio para devotos del más allá.

En la noche del pasado martes, los dos tenistas se vieron las caras sobre la arena de Roland Garros. Mientras iba cayendo la noche -acabaron pasadas las doce, hora canaria-, ellos seguían con su batalla particular, mientras el público se iba cubriendo con mantas para combatir el frío y, de paso, les jaleaba porque querían más. Es lo que pasa en este tipo de competiciones entre los mejores: los asistentes toman conciencia de que están asistiendo a un partido único y animan a uno y otro para que igualen al contrario y en lugar de tres sets haya que ir a cinco. Y si es posible, con 'tie break' final. Luego, resulta que Nadal y Djokovic son ese sentido muy serviciales: complacen al respetable y cumplen mucho más de lo que se puede esperar.

Otra cosa es el paso del tiempo, que va dejando su huella. Nadal no para de repetir que no sabe cuánta gasolina le queda a su cuerpo, pues el dolor en uno de sus pies lo tumba al terminar cada partido. Y no parece una solución con arreglo fácil. Pero ahí sigue el hombre, forzando la máquina y jugando, como es su estilo, al 110%.

En el caso de Djokovic, da la sensación de que le pesa el episodio vivido en Australia con su negativa a la vacunación, pero también es verdad que parece algo más centrado. Quizás, con un poco de suerte, ha ido asumiendo el inmenso error que cometió y ya ha aprendido que hay otras formas de enfadarse con el mundo y consigo mismo.

Sea como fuere, como espectador, no queda otra que rendirse al espectáculo y agradecer la entrega de uno y otro. Sí, ya sé que no es un esfuerzo gratuito y que son millonarios, pero se lo han ganado a pulso. No hay más que recordar las imágenes del futbolista galés Gareth Bale celebrando la última Champions del Real Madrid y presumiendo de sus títulos con el club blanco y hacer inventario de los partidos que ha jugado y los millones que se ha embolsado...

Esta semana, en suma, esos dos duelistas de la raqueta que son Nadal y Djokovic han dejado otro partido para el recuerdo, un esfuerzo titánico de los dos que empezó en mayo y acabó en junio. Pero pasarán los meses y seguirá en la memoria de quienes lo vieron.