Covid de saque y volea

«Lo vivido en el Centro Insular de Deportes el pasado sábado es un ejemplo de la conveniencia de las normas»

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN

La pandemia continúa y la saturación es máxima a todos los niveles. En este momento álgido de contagios y con las islas en distintos niveles de medidas, hay ejemplos sonrojantes de que el covid se ha instalado en nuestras vidas con distintas formas de interpretar las normas. Un ejemplo evidente de ello se puedo comprobar el pasado fin de semana en el Centro Insular de Deportes, instalación del Cabildo de Gran Canaria.

El Gobierno de Canarias para las islas en nivel 3, como Gran Canaria en la actualidad, acordó a raíz del derbi de fútbol entre el CD Tenerife y la UD Las Palmas que en los acontecimientos deportivos la afluencia de público en exterior fuese del 50% y del 33% para los eventos que se jueguen en espacios cerrados.

El pasado fin de semana se celebró nuevamente la Copa Princesa de voleibol femenino en Gran Canaria Isla Europea del Deporte, con la presencia de dos equipos de la isla, el Olímpico y el Heidelberg. La organización, que corrió a cargo del club Olímpico, tomó la decisión con el respaldo de la Federación de que el evento se disputase a puerta cerrada por la situación sanitaria. Los familiares de las jugadoras participantes se quedaron con la miel en los labios por no poder ver a sus hijas, sobrinas, nietas, hermanas o amigas sobre la cancha disputando un título nacional. Muchos no entendieron la medida cuando el Ejecutivo canario había autorizado la afluencia de público en interior al 33% de la capacidad de la instalación, pero la gota que colmó el vaso se produjo el sábado por la tarde-noche, en una situación ridícula e inexplicable.

A las 18.30 horas se disputó la segunda semifinal de la Copa Princesa a puerta cerrada, pero es que a las 20.30 horas, minutos después de haberse celebrado el partido de voleibol femenino, entraba en liza en la misma instalaciónel Guaguas Las Palmas, de voleibol masculino, para jugar su encuentro de Liga ante el CV Palma ¡con público! Sí, sí. Leen bien. El choque se disputó con público, porque el Guaguas cumpliendo con la normativa actual jugó con el apoyo de su afición -unos 150 espectadores-. Y al día siguiente se celebró la gran final grancanaria de la Copa Princesa, entre Olímpico y Heidelberg, sin público. ¿Ustedes entienden algo?

Por qué se celebró sin público la Copa Princesa. El voleibol tiene un seguimiento escaso de espectadores y lo del 33% ni se iba a cubrir, pero la decisión tomada truncó la ilusión de muchos familiares que tras ver lo que pasó con el Guaguas siguen a día de hoy estupefactos.