Con el verano llega el peligro

«Toca ser responsables, concienciar a la población y agradecer a los que nos protegen de las llamas»

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO

La llegada del verano en nuestras islas siempre viene acompañada de buen tiempo, días largos y luminosos, ganas de disfrute y vacaciones. Es la estación más esperada del año por todos pero, a su vez, la más temida para aquellos que trabajan para defender a nuestro ecosistema de las llamas. El verano entró ya en nuestras vidas y vino acompañado, como no, del inicio de la campaña contra incendios del Cabildo Insular de Gran Canaria.

Hablaba ayer con Fátima Martín –responsable de comunicación de la Corporación– de la falta de percepción del riesgo que hay en la población puesto que, cuando se origina un incendio, todos se conciencian de lo importante que es cumplir con las medidas de seguridad y prevención, pero luego, con el paso de los meses, se vuelve a perder esa percepción del peligro existente. Ella insistía en la importancia de la colaboración de los medios de comunicación como herramienta de concienciación para que la sociedad recuerde siempre que vivimos en un territorio único, pero tremendamente frágil. Y es así, tenemos la responsabilidad, como altavoces de la actualidad, de mostrar a todos la belleza de nuestros pinares y lo importante que es olvidarnos de las quemas de rastrojos, el uso de maquinaria, el peligro de los tendidos eléctricos en mal estado o los ya anticuados fuegos artificiales.

Coincidimos en que hay que advertir con insistencia de las obligaciones de los que viven y visitan las medianías y cumbres de nuestra isla, pero también que aquellos que cometen negligencias y delitos contra el Medio Ambiente, lo que hacen es arruinar sus propias vidas y la de todos y se juegan entrar en la cárcel. Así de claro. Los imprudentes, negligentes, desobedientes e inconscientes no solo queman territorio, destrozan patrimonio, paisaje y el sustento de nuestra isla. Ellos calcinan su propia vida al verse sometidos a una investigación que, en la gran mayoría de los casos, consigue sentarlos en el banquillo de los acusados gracias a la diligencia de Medio Ambiente, el Seprona, la Fiscalía y las autoridades judiciales.

Aquellos que se empeñan en encender un mechero o arrancar una radial saltándose las normas, ponen en riesgo muchas vidas, las de aquellos que viven en su casa del campo y también las de los profesionales que se la juegan para sofocar las llamas. Este año 242 héroes defenderán nuestra isla de posibles incendios para que no se vuelvan a repetir las horrorosas imágenes del año pasado, donde se tiñeron de negro 9.850 hectáreas de verde.

Toca ser responsables, concienciar a la población y agradecer a los que nos protegen. Ojalá vivamos un feliz verano.