Jeff Daniels, en la piel de Comey, en esta mini serie. / c7

Desde mi sofá

'La ley de Comey'

Más allá de algunos excesos de patriotismo yanqui, la serie nos ayuda a entender el presente y el futuro a corto plazo de este gigantesco país.

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO

No es por alardear de nadar a contracorriente, pero tengo que dejar claro que no soy fan de las series. Ni antes de las plataformas ni con el desembarco de Netflix, HBO, Prime Video, etcétera. Eso no significa que no vea alguna que me interesa y cada año, por suerte, hay unas cuantas que lo consiguen. Sobre todo, también lo tengo que dejar claro, si su temporada o temporadas no son excesivamente largas. Entre las que últimamente han ganado mi antención figura 'La ley de Comey' ('The Comey Rule'), cuyos cuatro capítulos se pueden ver en Movistar+. Esta mini serie se inspira en el libro 'A Higher Loyalty' (se podría traducir literalmente como 'La más alta lealtad'), del exdirector del FBI James Comey. Arranca con su desembarco en el cargo, desarrolla la investigación de los famosos emails desde una cuenta privada de Hillary Clinton en plena campaña electoral contra Clinton y culmina con el desembarco de Donald Trump en la Casa Blanca y todo lo que sucedió con su manera de entender lo que es el FBI y que explica lo que hoy sucede en Estados Unidos, sobre todo a raíz del registro de una de sus casas por parte de los agentes de este cuerpo federal en busca de material clasificado que jamás tendría que haber salido de la Casa Blanca y de otras altas instituciones.La serie realiza un retrato demoledor sobre la polarización que vive el país. Toma partido desde el inicio, para que nadie se lleve a engaño y, como es habitual en las producciones yanquis, tiene sus excesos patrióticos. Pero eso no impide que las andanzas de Comey (interpretado por Jeff Daniels) nos ayuden a entender el presente y el futuro.