Primera plana

Clavijo, como Zerolo

12/05/2019

Fernando Clavijo recuperaría la condición de aforado ante el Tribunal Supremo (TS) si se convierte en senador de designación autonómica. Seguiría el itinerario de Miguel Zerolo con el caso Las Teresitas: irse a Madrid a modo de fuga y prolongación de la agonía procesal para, si se tercia, acabar el TS ratificando las penas. Pueden ser los últimos meses de Clavijo en la primera línea política y entonces convertirse en un presidente de tan solo un mandato. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) devolvió la causa al Juzgado de Instrucción número 2 de La Laguna (que es donde le corresponde) al no concurrir la condición de aforado. Se enfrenta al juez ordinario y queda, bien lo sabe, embarrado por los efectos políticos (constatables e implacables) que conlleva su condición de investigado, el imputado de siempre, precisamente con delitos relacionados con la corrupción: tráfico de influencias, prevaricación y malversación de caudales públicos.

A buen seguro, no habrá sentencia en breve. Es un presidente imputado. Una cosa muy seria e impropia para preservar la calidad democrática de las instituciones. La situación es inapelable: el desenlace de su Presidencia será como investigado. La agenda política canaria es, de repente, radicalmente otra: los hechos se aceleran, el nivel de crítica sobre su gestión lagunera en el pasado se recrudece y la presión sobre Clavijo irá en aumento día tras día. El problema, su problema, lo es también para CC que, siendo prudentes, deberían ir pensando ya en un sustituto que sirva de recambio ante una campaña electoral este mes que se avecina a cara de perro donde encima recae el desgaste natural para CC tras tantos años en el poder. ¿Quién va a investir en el Parlamento a un presidente imputado? Clavijo está solo. Y esa soledad repercute en CC que está obligada a reaccionar, se juega dejar de ocupar el epicentro del sistema de partidos como ha hecho desde mediados de la década de los años noventa.

No es normal que un ayuntamiento otorgue un préstamo de 120.000 euros a una empresa que además sabía Clavijo que estaba en situación de desmoronamiento contable y pérdidas. Tampoco es razonable que le prorrogase la concesión a Autogrúas Poli. La sala de lo Civil y Penal del TSJC cumplió, ni más ni menos, con lo que ordenaba el nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias. La ultraactividad que invocó el presidente del TSJC en su voto particular no venía a colación en cuanto que el legislador estatutario no previó un régimen de transitoriedad a cuenta de los aforamientos como sí hizo, por ejemplo, con el sistema electoral. Es una realidad insoslayable. Clavijo fue llamado por el Juzgado de Instrucción número 2 de La Laguna a declarar como investigado (y acudió a escondidas de madrugada) y CC debe asumir, de una vez, que tiene un problema grave, muy grave, que resquebraja las expectativas de investir como presidente a su candidato imputado.