Papiroflexia

Canarias y el cambio climático

27/06/2019

David Bramwell, botánico y exdirector del Jardín Canario Viera y Clavijo, es tajante en su afirmación sobre el cambio climático y el efecto que este tiene en Canarias. En el libro El Cambio Climático y las Islas Canarias, que presentará esta noche a las 20.00 horas en el Gabinete Literario, asevera que en el archipiélago ya se notan los efectos del calentamiento global como el incremento de las temperaturas medias de las últimas décadas, la tendencia a la tropicalización del clima o la desertización de algunas zonas de las islas. Unos cambios que condicionarán para siempre nuestra forma de vida y que ya se están dejando notar en todo el mundo.

En el mismo sentido, varios expertos recordaban hace unos días en la jornada Perspectivas del Cambio Climático en Canarias, los 15 centímetros que ha subido el nivel del mar en el último siglo en Canarias o el aumento de temperaturas en las últimas décadas, lo que conllevará inundaciones, destrozos de infraestructuras, la transformación del paisaje y nuestros hábitos cotidianos.

Estos días la Europa occidental está sufriendo la ola de calor más dura de las últimas décadas. La mayoría de las provincias españolas rozará o superará los 40 grados, mientras que los vaticinios en el archipiélago este verano no son muy optimistas. La Aemet advirtió en su último informe que este será previsiblemente un verano más caluroso de lo normal en Canarias, con valores en torno a 0,5 grados por encima de la media de referencia, tras una primavera que ha sido la sexta más seca del siglo XXI.

«Muchos de los gobernantes que han de tomar decisiones para frenarlo no están a la altura del desafío...»

Una de las manifestaciones del cambio climático es precisamente la alteración del clima, con manifestaciones extremas cada vez más intensas y frecuentes. Más en un territorio frágil y limitado como el nuestro, explotado por el hambre voraz de la construcción y el fomento de un turismo de masas al que no se le ha puesto límite al ser la mayor, y casi única, industria del archipiélago. Lamentablemente, muchos de los gobernantes que han de tomar medidas para frenarlo no están a la altura del desafío y, en algunos casos, da la impresión de que ni siquiera lo comprenden. Además, los acuerdos de la Cumbre de París encuentran las mayores resistencias de las potencias que más contribuyen al calentamiento global. Hay que exigir una mayor ambición en la lucha contra el cambio climático y prepararnos al tiempo para afrontar un periodo de anomalías persistentes en el clima con fenómenos extremos que causarán graves daños. La discutida tasa turística y una decidida apuesta por las energías renovables en Canarias puede ser un comienzo.