Jaula y arco iris

Apuestas solidarias

21/03/2019
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En estos días crecen como setas las apuestas online y, paralelamente, sus consecuencias: el elevado número de adictos y, también, de arruinados económicamente por su práctica. Ocurre con la complicidad de artistas y presentadores televisivos -con escasos valores éticos, con muy escasa empatía, que los promocionan de forma machacona sin importarles lo más mínimo a qué están contribuyendo-, y, asimismo, la falta de adecuada respuesta por parte de las administraciones públicas frente a semejante plaga. Pero también en estos días surgen, afortunadamente, otras apuestas bien distintas. En este caso, solidarias, comprometidas con la sociedad canaria, con la educación y con lo público.

Entre ellas, quiero destacar una experiencia que se viene desarrollando desde hace algunos años en el marco del Espal (Encuentro de Solidaridad con los Pueblos de África y América Latina), evento que impulsa desde hace veintinueve años el Ayuntamiento de Santa Lucía; y que en esta edición tendrá como eje la lucha de las mujeres en el mundo. La dominicana Xiomara Fortuna, la chilena Pascuala Ilabaca y la canaria Idal Susal conforman su cartel musical.

Se trata de la denominada Feria del Libro Solidario, que se lleva a cabo bajo el lema Libros para construir puentes y derribar muros, y en la que forman parte activa la Federación de Ampas Fanuesca (pocos han sido los reconocimientos a Paqui Vega, verdadera alma durante más de una década de este colectivo tan comprometido y activo, tan sensible a la diversidad) y la Federación de Entidades Vecinales Ventolera del Sur. Esta actividad se lleva a cabo en dos fases, una de recogida de libros usados por parte de distintas entidades y grupos, para lo que se han habilitado diferentes centros, y que se está realizando actualmente.

Y una segunda, que se desarrollará en la jornada del sábado 13 de abril en la zona peatonal de la Avenida de Canarias de Vecindario, en la que pequeños y mayores podrán acceder a los libros a cambio de entregar alimentos no perecederos (así como productos de aseo personal) destinados a las personas y familias con dificultades.

En esta modesta feria se aúnan, por tanto, distintos asuntos y se impulsan diferentes valores, entre ellos la potenciación del libro y de la lectura, así como la solidaridad con los más desfavorecidos. Sus entusiastas organizadores están convencidos de que se repetirá, una vez más, la alta participación ciudadana y el éxito de anteriores convocatorias. Medido en las toneladas de alimentos donados por la gente y, asimismo, por la satisfacción con la que personas de todas las edades, pero especialmente niños y niñas, se llevan sus libros.

Por cierto, en el informe sobre Hábitos de lectura y compra de libros en España 2018, editado por la Federación de Gremios de Editores de España, dado a conocer el pasado mes de enero, la Comunidad Canaria se coloca a la cola, solo por delante de Extremadura, en lectura de libros en tiempo libre. Y nueve puntos por debajo de la media estatal. Tampoco en esto andamos bien.

«La otra propuesta que quería mencionar tiene como ámbito el conjunto de Canarias. Me refiero a la campaña impulsada por la Plataforma Ciudadana por el 5% por el PIB para la Educación»

Dignificar y movilizar. La otra propuesta que quería mencionar tiene como ámbito el conjunto de Canarias. Me refiero a la campaña impulsada por la Plataforma Ciudadana por el 5% por el PIB para la Educación que, bajo el lema Apuesta por la Pública, trata de dignificar nuestro sistema público de enseñanza y movilizar a la sociedad. Lo hace en el momento previo a la apertura del periodo de inscripciones para el próximo curso académico. Y cubriendo un espacio que, con toda seguridad, debiera ocupar de forma permanente el Gobierno canario.

La fórmula por la que han optado es la emisión periódica de una serie de vídeos con testimonios de personas de reconocido prestigio de las Islas, aunque algunas desarrollan su tarea en centros estatales e internacionales. Entre otros, David Rapisarda Arencibia, doctor en Ciencias Físicas y científico titular del CIEMT en Madrid; Julia Botanz Guimerá (Ida Susal), cantautora y diseñadora; Nayra Hernández Santana, ingeniera Industrial., directora de Logística en la factoría de PSA o Eric Alonso Lindel, ingeniero electrónico, T-Systems, DEII Informática-Dublín y Philips médica.

Personas formadas en centros públicos de Canarias y que defienden a la escuela pública como la escuela de todos y todas, la que más contribuye a garantizar la igualdad de oportunidades y la cohesión social. La mayoritaria en el conjunto de la Unión Europea (UE), donde el peso de la privada es mucho menor que en Canarias y que en España.

Los promotores de Apuesta por la Pública aportan una serie de datos de gran interés. Entre ellos los siguientes: Canarias es, entre las cinco comunidades con menos renta per cápita en España, la que registra la más baja financiación de su Educación; además, se encuentra a la cola en la implantación del Primer Ciclo de Educación Infantil: serían necesarias más de 10.000 nuevas plazas de Infantil 0-3 años para alcanzar la media estatal. Señalando, asimismo que «durante muchos años, Canarias ha tenido una tasa de alumnado en centros privados en torno al 22%. En esta última legislatura se ha producido un crecimiento acelerado hasta superar el 24%. Por contraste, la media europea para Primaria es de apenas un 10%».

Orientación. En consecuencia, reclaman un cambio de orientación. Y, muy osados, incluso solicitan el cumplimiento de la Ley Canaria por Educación de 2014 que el Gobierno canario ha vulnerado gravemente. Esa ley que dice que en 2022 tenemos que dedicar al menos el 5% del PIB a inversión educativa. Lo que, visto lo visto esta legislatura agonizante, el Ejecutivo de Clavijo ha convertido en una meta casi imposible de alcanzar: este año 2019 apenas estamos en el 3,6%.

Se trata de un Gobierno -blanqueado hasta la nausea por unos medios públicos y privados a su servicio, salvo excepciones, y que se comportan de forma escandalosa en su permanente riqui raca al poder- que no tiene entre sus prioridades los servicios públicos ni los problemas de la gente. Lo visibiliza su reciente decisión de aplazar el debate sobre la renta básica a la próxima legislatura, como si la pobreza y la exclusión social, asuntos en los que en Canarias somos auténticos campeones del conjunto del Estado, fueran secundarios, como si las personas afectadas merecieran seguir condenadas a permanecer en esa dura situación manifiestamente corregible y necesariamente superable.