La arista

El socialismo canario y su cambio de rumbo

05/11/2017

A Ángel Víctor Torres le está costando mucho llevar al Partido Socialista Canario hacia su estrategia de acercamiento a Coalición Canaria, sobre todo en su grupo parlamentario. A la mayoría de sus diputados no los colocó él en las listas y tienen intereses más independientes de los que ahora mismo impulsan al nuevo secretario general. Torres desarrolla su estrategia política condicionado por sus apoyos insulares, todos vinculados a gobiernos con Coalición Canaria y situados en el ala más conservadora del partido. El giro de 180 grados en la política del PSC-PSOE tiene su origen en esos contrapesos en los que se apoya el secretario general.

Los socialistas, desde la Gestora y el grupo parlamentario, tenían absolutamente claro que la renuncia del PP a entrar en el Gobierno de Canarias constituía el hecho político más significativo de la legislatura y que abría, por primera vez en 30 años, la posibilidad de restar poder a Coalición Canaria, el partido hegemónico que ha gobernado apoyado alternativamente por el PSOE y el PP, pero siempre con la presidencia del Gobierno inamovible. Un derecho adquirido al que no han renunciado nunca en las negociaciones agarrándose a su victoria en las urnas, propiciada por una Ley Electoral que les permite ganar en diputados y ser tercera fuerza política en votos.

Por primera vez desde la censura sufrida por Jerónimo Saavedra, en abril de 1993, a manos de las Agrupaciones Independientes de Canarias, encabezada por ATI, no se habían alineado ambos partidos para desarrollar una mínima labor de oposición para cambiar el escenario de cara a las elecciones de mayo de 2018. Se trataba de un cambio en la ley Electoral Canaria, la renovación de los órganos parlamentarios y la destitución del presidente del Consejo Rector de la radio Televisión Canaria, cuyos enfrentamientos con el Parlamento, la crisis interna en la que ha mantenido sumido el órgano rector y la falta de rigor en su actuación, eran reprobados por todos los grupos de la Cámara, salvo CC.

No hubo nunca posibilidad real de una moción de censura, pero sí de llegar a acuerdos como los descritos.

La victoria de Ángel Víctor Torres, franquiciado de la marca Pedro Sánchez, aunque está bastante lejos de desarrollar políticas de su estilo, y las presiones que ha sufrido de sus apoyos en las primarias, además de las ejercidas por distintos grupos de presión en Canarias, lo han llevado a apoyar a Fernando Clavijo, resistirse a los cambios acordados con la oposición, mirar con recelo una posible reforma electoral o dar marcha atrás a los nombres propuestos para la renovación de los órganos parlamentarios.

Su estrategia, de cara a su militancia, a la que se presentó como rival de CC, el partido que más ha humillado a su gente, ha sido dilatar todas las decisiones, esconderse, sortear los debates y evitar a los que le aconsejan que reírle las gracias a CC le va a costar caro en las próximas elecciones, que tienen que hacer oposición y no aparecer como el nuevo esbirro de los nacionalistas en sus cuitas.

Las decisiones que ha ido tomando han irritado a buena parte del partido, a algunos de sus apoyos más progresistas y a los seguidores de López Aguilar y Patricia Hernández, que se han visto, literalmente, borrados del mapa dentro del partido. Apoyar los presupuestos de Clavijo ha sido uno de los puntos de inflexión en el Grupo Parlamentario, del que se autonombró presidente. La pasada semana, en una reunión celebrada en el Parlamento, Ángel Víctor Torres expuso a su grupo parlamentario la posibilidad de apoyar los presupuestos, lo que obtuvo una respuesta airada por parte de una mayoría de diputados, incluidos algunos de sus apoyos más representativos en las primarias. Varios de los presentes en la reunión no escondieron su indignación y expresaron abiertamente el tremendo error en el que está incurriendo el PSC-PSOE.

Torres, ante la presión del grupo, se encaró a los medios de comunicación con un discurso mucho más matizado, entre otras cosas porque los nacionalistas ya habían cortocircuitado alguna de sus propuestas más sociales, como la de elevar en 100 euros las pensiones no contributivas, en la parte que puede aportar el Gobierno de Canarias. El grupo parlamentario tuvo que desmontar muchas de las iniciativas de Torres, demostrándole que las cuentas de Clavijo son más de derechas que las que ha podido hacer el PP y que no casan con las políticas sociales que están en su ideario. Aún así, Torres, presionado por las partidas que van a las áreas de los cabildos y ayuntamientos de sus aliados en las islas, trata de seguir buscando una fórmula de apoyo a CC, con propuestas que lo disfracen ante la opinión pública por su marcado tono social. Para justificar el apoyo quiere que CC le dé una victoria, pero los nacionalistas ya han pactado con el PP y sin ningún coste para su gestión a lo largo del próximo año. Comienzan a prescindir de Ángel Víctor Torres.

Entre su gente corre la voz de que el secretario general no controla la letra pequeña de los presupuestos y que tampoco domina los procesos internos en el Parlamento, lo que le lleva a cometer errores en su estrategia y ante la opinión pública, a la que ha venido lanzando mensajes contradictorios. Renunciar a una enmienda a la totalidad a unos presupuestos hechos por la derecha, como anunció Torres a través de las redes sociales, no se sabe muy bien si es un acto de ignorancia o de irresponsabilidad. Muchos socialistas piensan que el grupo parlamentario debe realizar su propia alternativa y que estos presupuestos, con un trasfondo muy poco social, a pesar de la propaganda del Gobierno, merecen una moción a la totalidad. Y si no fuera posible, al menos mantener la amenaza durante el periodo de tramitación. Lo que no puede hacer Ángel Víctor Torres, como hizo, es anunciar desde el minuto uno que no votaría una moción a la totalidad.

La presión del grupo y los desplantes de CC han empujado a Torres a girar en torno a los presupuestos y ayer mismo reconocía públicamente que la mitad de las familias de Canarias, los desempleados y los mileuristas, no van a ver ningún tipo de beneficios con la rebaja fiscal propuesta en los presupuestos para 2018, y subió el listón a CC con la propuesta de elevar al 4% para reflotar el sistema educativo, reflejado en la Ley de Educación que promovió su propio partido, pero que ningún gobierno ha cumplido.

En medio de la parafernalia, Torres volvía a dejar la puerta abierta, sabiendo que existen otros compromisos con CC que sí se van a cumplir, muchos de ellos directamente relacionados con sus apoyos en las islas o con su propia promoción como aspirante a la presidencia del Gobierno en las primarias de su partido.

Una gran parte de los socialistas están convencidos de que Torres se equivoca en el camino que ha elegido. Él insiste en que confíen, que quien debe cuidarse de su estrategia a medio plazo es CC, pero la realidad es que el partido de Clavijo sigue gobernando con una insultante minoría, desarrolla sus políticas sin que nadie le tosa, consolida su estrategia electoral... y es Ángel Víctor Torres el que lo está permitiendo.’