¿Cómo no estar orgulloso de ser canario?

30/05/2020

El 30 de mayo de 1983, estas paredes acogieron la primera sesión parlamentaria de la democracia en Canarias. Aquel día, las canarias y los canarios cogimos las riendas de nuestro autogobierno. Y con ello alcanzamos el compromiso de que el futuro de estas Islas lo escribiríamos entre todas y todos.

Canarias, tal día como hoy, pero hace 37 años, cumplió su mayoría de edad.

Desde entonces, las páginas en blanco de nuestra historia democrática se han ido llenando y hemos crecido como sociedad. Esas páginas nos han definido y cohesionado como un territorio con identidad singular, diferente pero muy unido.

Estos muros han contemplado el devenir de diez legislaturas y han sido testigos de momentos trascendentales. Los más recientes han sido las reformas del Estatuto de Autonomía y del Régimen Económico y Fiscal de Canarias.

Hoy, 30 de mayo de 2020, volvemos a celebrar ese autogobierno. Aquel que iniciamos el 30 de mayo de 1983 con el recordado Pedro Guerra Cabrera presidiendo el Parlamento. Pero esta vez lo hacemos en circunstancias difíciles, muy difíciles.

La pandemia de la covid-19 se ha llevado vidas de seres queridos y nos dibuja una nueva realidad para este presente inédito y para el futuro más inmediato.

Este mazazo descomunal, nos obliga, al igual que hicieron quienes nos precedieron en otras crisis, a encajar el duro golpe, a levantarnos y a comenzar casi de nuevo.

Pero lo afrontaremos con la determinación del que toca fondo y sale a flote con una fuerza que te empuja hacia arriba y hacia adelante: con la fuerza de la unidad.

Que estas paredes sean testigos, una vez más, de nuestra voluntad de avanzar para superar todos los obstáculos.

Que estos muros oigan nuestro cerrado aplauso a una sociedad que ha sabido reaccionar ante lo desconocido con responsabilidad y madurez. A la misma sociedad isleña que este año se merece un reconocimiento amplio y unánime.

Que estos muros escuchen y se empapen de la gratitud hacia las sanitarias y los sanitarios que lo han dado todo y lo siguen haciendo... Hacia el resto de profesionales y voluntarios que no han dudado en dar un paso al frente para amortiguar, para hacer más llevadero, el golpe de esta crisis sanitaria.

Para mantener abastecidos nuestros mercados; para solventar las carencias de las primeras semanas, con ingenio y determinación; para llegar al último rincón del Archipiélago con la ayuda alimentaria, sanitaria o social que fuera necesaria.

Que todos ellos se impregnen de nuestra admiración, del homenaje de los más de dos millones de canarias y canarios que hicieron lo que tenían que hacer y llenaron de luz las sombras que amenazaron nuestra convivencia. Lo hicieron para proteger algo tan esencial como la vida.

Por todo eso, este Día de Canarias es, más que nunca, de todas las canarias y los canarios. El Premio Canarias de 2020 se concede a toda la sociedad isleña. Este se convierte en el mayor de los reconocimientos a la responsabilidad y el gran comportamiento general de nuestro pueblo. Pero sobre todo en el recuerdo a quienes han desaparecido por esta crisis sanitaria. Desde aquí, desde la casa de todos los canarios, quiero enviar un mensaje de aliento y de apoyo, un sentido abrazo a las familias que han perdido a un ser querido, y a sus amigos y amigas.

Por primera vez en nuestra historia, desde que se instauraron los Premios Canarias en 1984, este año no vamos a conceder las distinciones que correspondían a la actual edición: los premios de Bellas Artes e Interpretación; Investigación e Innovación, y Patrimonio Histórico.

La entrega de los Premios retomará su camino cuando esta crisis se supere y se garantice la celebración de actos con seguridad sanitaria.

Este año, de forma simbólica y con más justificación que nunca, el Premio Canarias es para la sociedad en general. Se lo merece.

Quiero decirles a las mujeres y hombres de Canarias, a las autoridades que hoy están aquí representándoles, que este Gobierno está admirado, agradecido y orgulloso de la reacción y el comportamiento ejemplar que el pueblo de Canarias ha tenido en estos terribles días en que la covid-19 ha removido hasta las entrañas y con extrema dureza nuestro modo de vivir.

Sabemos que aún no hemos superado del todo esta emergencia, pero sí que hemos salido de sus peores momentos.

Estamos de luto por quienes no han podido superar la enfermedad. Y estamos en vilo por quienes están luchando todavía contra ella.

Debemos aprender a no dar nada por seguro; a estar preparados para superar los obstáculos que la historia nos vaya poniendo en el camino, hoy y en el futuro. Justo como antes hicieron nuestros antepasados, justo con el mismo coraje.

Quiero agradecer hoy de forma especial, en este Parlamento, que todos los que lo conforman hayan actuado con responsabilidad y con la conciencia de quien se enfrenta a un enemigo poderoso.

Canarias ha dado, una vez más, un buen ejemplo de responsabilidad, de esa unidad de acción necesaria y vital que requieren los momentos difíciles, más complejos, inesperados y graves.

¿Cómo no estar orgulloso de ser canario? ¿Cómo no alegrarse de que estas ocho islas tengan mucho más en común que un acento, la distancia al continente o un clima y paisaje privilegiados?

Gracias...

Gracias al pueblo de Canarias, a sus profesionales, sus niños, sus mayores, sus mujeres y hombres.

Hay una palabra, resiliencia, que define la cualidad de un objeto de recuperar su forma tras ser sometido a una fuerte presión o, trasladado al comportamiento humano, la capacidad de recuperarse después de un embate, de un fuerte golpe. Como nuestro pino canario, que tiene la maravillosa cualidad de rebrotar de sus cenizas y volver a crecer verde y frondoso.

Ahora es responsabilidad de todas y todos mantener la constancia de ánimo en las adversidades, para no echar por tierra tanto esfuerzo, tanto dolor, tantas pérdidas humanas, tanto daño social y también económico.

Debemos ser conscientes, responsables, y además asumir nuestro propio e individual compromiso con nuestra vida y la de los semejantes.

Todas las canarias y los canarios reciben hoy el Premio Canarias 2020 por su comportamiento ejemplar. Defendamos con orgullo ese reconocimiento y sigamos luchando porque este problema aún no se ha terminado. Protejamos a los más vulnerables, cuidemos a nuestros mayores, cambiemos los hábitos.

Construyamos una nueva normalidad para seguir avanzando en un futuro que debemos construir juntos como el más próspero posible.

Hagamos de este Día de Canarias una fecha especial, otro papel en blanco en el que empecemos a escribir un nuevo capítulo de nuestra rica historia.

Un capítulo de unidad, de fortaleza, de responsabilidad, de madurez.

Hagamos que el futuro sea, entre todos y todas, un futuro mejor.

Feliz Día de Canarias.

Muchas gracias.