José Manuel Villarejo a su llegada a la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares este miércoles. / EFE

Villarejo intenta suspender sin éxito su primer juicio como principal acusado

La Audiencia Nacional rechaza la petición de «indefensión» de las defensas de varios de los imputados, incluida la del comisario jubilado

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Cuatro años después de su detención, el comisario jubilado José Manuel Villarejo se enfrenta desde este miércoles a su primer gran juicio como principal acusado en la Audiencia Nacional. Presente en las grandes causas judiciales más mediáticas de los últimos años, el policía retirado ahora se sienta como protagonista de la macrocausa que trata de dilucidar la legalidad de sus actividades paralelas de espionaje mientras estaba en activo. El órgano juzga a la vez las piezas separadas conocidas como 'Pintor', 'Iron' y 'Land', por las que la Fiscalía pide que sea condenado a 109 años de cárcel, multas que superarían los 950.000 euros –a las que habría que sumar las indemnizaciones de las que respondería solidariamente junto a las otras personas que resultaran condenadas–, así como inhabilitaciones para ejercer cargo y empleo público y para el sufragio pasivo.

Y ya antes de que se iniciara el juicio ha perdido su primera batalla. El abogado de Villarejo, Antonio José García Cabrera, y otros letrados defensores pidieron, sin éxito, la suspensión del proceso alegando que el rollo de sala no estaba digitalizado ya que de forma «extemporánea» se ha unido a la causa un informe policial que analiza las anotaciones que hay en cuadernos manuscritos sobre las piezas separadas.

García Cabrera también pidió más tiempo no solo para tener acceso a ese informe elaborado por la Unidad de Asuntos Internos, sino también a las agendas originales, denunciando que el titular del Juzgado de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, solo les permitió consultarlas durante la fase de investigación.

La terna de jueces presidida por la magistrada Ángela Murillo, que había previsto dedicar el comienzo de la vista a la fase de cuestiones previas –que continuará hoy–, solo ha acordado suspender las sesiones del 27 y el 28 de octubre, porque a uno de los abogados defensores se le juntaban con la vista de extradición en Reino Unido del cofundador de Wikileaks Julian Assange, manteniendo las de este miércoles y jueves, tras lo cual el juicio proseguirá el 15 de noviembre, «tiempo más que de sobra» –considera la magistrada– para que las defensas puedan hacer las consultas.

Villarejo, de 70 años, está acusado de aprovechar sus funciones para grabar a personalidades sin su consentimiento y articular campañas de chantaje o descrédito que favorecieran a sus clientes, a cambio de importantes sumas de dinero. Este miércoles llegó a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernandode Henares (Madrid) con apenas quince minutos de antelación antes de que se iniciara la sesión. El expolicía defendió su inocencia y aseguró ser «un sujeto molesto» al que sus «enemigos están intentado aniquilar». También aprovechó para descartar, ante los medios, que utilizara medios policiales para llevar a cabo los diversos encargos que recibió a través de CENYT, el grupo empresarial del que era máximo responsable. «En absoluto», contestó.

Acuerdos con la Fiscalía

Aunque Villarejo es en esta ocasión la pieza central del juicio, este congregará a más de 30 acusados entre los que destacan su mujer, Gema Alcalá, su hijo, José Villarejo, y su socio, Rafael Redondo, así como el comisario Enrique García Castaño. Estos se enfrentan a penas de hasta 115 años de prisión. No obstante, algunos de los acusados ya han llegado a acuerdos de conformidad con la Fiscalía.

Un extremo que el excomisario descartó tajantamente antes del inicio de la vista. «Jamás. ¿Por qué? Porque somos inocentes. A mí se me ha tratado como un enemigo. En este país, cuando alguien molesta, se le destruye», arremetió a su llegada a la Audiencia.