Josep Lluís Trapero. / EFE

Trapero dirigirá una división que evalúa los operativos de los Mossos

El mayor de la Policía catalana fue destituido como máximo responsable del cuerpo el pasado 20 de diciembre

CRISTIAN REINO Barcelona

El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, ya tiene nuevo destino, tras ser cesado como jefe de la Policía catalana el pasado 20 de diciembre. Trapero dirigirá una división encargada de evaluar los operativos policiales. Después de ser el máximo responsable de un cuerpo que tiene más de 17.000 agentes, el mando policial quedará fuera de la estructura de la cúpula policial y tendrá bajo su mando a un equipo de una veintena de policías, según ha avanzado este viernes 'El Periódico'. Desde su cese como jefe de los Mossos, aunque mantiene el galón de mayor, Trapero había sido destinado a una comisaría sin una función concreta, hasta que ha aceptado la propuesta del director general de la Policía, Pere Ferrer. La unidad que dirigirá se encarga de analizar y avaluar los operativos policiales y si se han hecho correctamente. Se trata de una división paralela a la de asuntos internos.

El relevo de Josep Lluís Trapero cayó como una bomba en el cuerpo autonómico. Desde el 20 de diciembre, el jefe de la Policía es Josep Maria Estela. El Departamento de Interior argumentó el cambio, que implicó reformas más profundas en toda la cúpula, a la voluntad de rejuvenecer y feminizar la dirección de la Policía catalana. Estela está acompañado en la dirección por Eduard Sallent y Rosa Bosch. Desde la oposición se habló de «purga policial», toda vez que aprovechando el cese del mayor, el Departamento de Interior llevó a cabo una renovación profunda de la cúpula. Especialmente en la unidad de la lucha anticorrupción, que investigó a dirigentes nacionalistas muy relevantes como la presidenta de la Cámara catalana, Laura Borràs, o el exconsejero de Interior, Miquel Buch. El cambio más controvertido y el que ha disparado las especulaciones de intento de politización del cuerpo es el de Toni Rodríguez. Rodríguez lideró investigaciones de corrupción que acabaron con la imputación de Buch y Borràs. Se habla incluso entre las formaciones que se busca crear una «policía patriótica» que no investigue todo lo que debiera para que no empeoren aún más las relaciones entre ERC y Junts. El consejero Joan Ignasi Elena lo niega.

Trapero pasó de ser casi un héroe para el independentismo a ser cesado cuatro años después. Los mismos que le situaron en un pedestal tras la actuación de la Policía catalana durante los atentados terroristas de la Rambla de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017, le llamaron traidor cuando en el juicio en el que se sentó en el banquillo en la Audiencia Nacional reveló que había diseñado un plan para detener a Carles Puigdemont si así lo requería la justicia tras la declaración unilateral de independencia. Sin embargo, tras ser absuelto, volvió al cargo que ocupaba antes de que se aplicara el 155 y por el que fueron destituidos los miembros del Govern y altos cargos gubernamentales. Era un compromiso de investidura de Quim Torra.

Fue acusado de connivencia con el 'procés', aunque posteriormente en el juicio fue absuelto de los delitos de sedición y desobediencia. Con la llegada de ERC a la Consejería de Interior, por primera vez, el mayor de los Mossos cayó en desgracia.