Dolores Delgado. / EFE

El Supremo reprende a la fiscal general por su política de nombramientos

La Sala de lo Contencioso anula por falta de motivación la designación de Eduardo Esteban como fiscal de Sala coordinador de Menores, que pertenece a la misma asociación que Delgado

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

La política de nombramientos de altos cargos de la Fiscalía General del Estado siempre ha estado bajo la lupa de las asociaciones de profesionales y particulares discrepantes con la labor de Dolores Delgado desde su llegada al cargo, hace poco más de dos años. Han recurrido un buen número de designaciones por considerar que la fiscal general estaba colocando de forma mayoritaria en puestos clave a miembros de su colectivo, la Unión Progresista de Fiscales (UPF).

Uno de esas nominaciones en abril de 2021 fue la de Eduardo Esteban, durante muchos años jefe de la Fiscalía de Madrid, integrante de la UPF y que ahora había sido promocionado a fiscal de Sala como máximo responsable de la Unidad Coordinadora de Menores.

Tanto el colectivo más combativo contra Delgado, la Asociación de Fiscales (AF), como uno de los candidatos a ese puesto, el fiscal José Miguel de la Rosa, recurrieron esta elección ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo. Y hoy los magistrados han decidido anular el nombramiento al entender que se ha dado una falta de motivación para que Delgado le propusiera para el cargo.

Ambos recursos recayeron en la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso, quien tras deliberar sobre las ponencias -que se han visto de forma conjunta pero no acumulada- ha decidido que se retrotraigan las actuaciones para que se motive en forma. Es decir, que la fiscal general estará obligada a justificar con más detalle esta nominación.

Cabe recordar que el texto de la AF, que ha criticado públicamente la «querencia» de Delgado por los miembros de su asociación a la hora de acordar nombramientos discrecionales, ponía el foco en la designación de Eduardo Esteban soslayando a De la Rosa, candidato que, a su juicio, atesoraba la mayor experiencia práctica y los mejores conocimientos jurídicos en la materia y que, además, ya ostentaba la categoría de fiscal de Sala.

La «normal general»

Por su parte, Esteban Rincón ingresó en la carrera fiscal en 1988. Entre 2008 y 2013 fue Fiscal Jefe de Madrid, la Fiscalía más numerosa y compleja de todo el territorio nacional, que dirigió «con gran éxito demostrando su capacidad para generar sinergias positivas y para coordinar, gestionar y motivar grandes equipos», según tuvo en cuenta Delgado para su nombramiento. Además, fue fiscal ante el Tribunal Constitucional durante una década.

En un comunicado emitido el pasado marzo, la AF denunció que, como «norma general» en el comportamiento de Delgado, «sus propuestas lo son de acuerdo con los votos emitidos por los vocales electivos en el Consejo Fiscal por la lista de la Unión Progresista de Fiscales, y ello a pesar del principio de mérito y capacidad que debe regir en cada propuesta de nombramiento que se remita al Consejo de Ministros».

La asociación, presidida por Cristina Dexeus, se quejaba de que «transcurrido más de un año desde su toma de posesión, los concursos para la cobertura discrecional siguen un orden en cuanto a las plazas concretas y un ritmo en cuanto al tiempo de publicación que obedecen a una estrategia solo conocida por la fiscal general del Estado». La sentencia, con sus fundamentos jurídicos, se conocerá en los próximos días y el fallo ha sido comunicado a las partes.