Álvaro García Ortiz. / Efe

Sánchez coloca al frente de la Fiscalía a otro «progresista» de marcado perfil

García Ortiz, acusador público en el 'caso Prestige', fue presidente de la UPF, muy crítico públicamente contra el PP y colaborador del 'laboratorio de ideas' del PSOE gallego

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

El aterrizaje de Álvaro García Ortiz al frente de la Fiscalía General del Estado se barrunta tan turbulento como el de su predecesora. No en vano, este fiscal nacido en 1968 en Salamanca era hasta ahora la mano derecha –algunos hablan de «verdadero alter ego»- de Dolores Delgado. Y es que Pedro Sánchez, a pesar de las críticas de sectarismo por elegir en su día a su ministra de Justicia para dirigir la Fiscalía, vuelve a apostar por un conocido «progresista» de un perfil muy marcado y cuyo nombramiento ya ha empezado a levantar ampollas en la parte más conservadora de la carrera.

Va a ser difícil que la llegada de García acabe con las acusaciones de parcialidad. De hecho, el nuevo máximo responsable del Ministerio Publico fue presidente de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), a la que sus detractores acusan de ser cercana al PSOE, entre 2013 y 2017. En la UPF, de la que Ortega también fue portavoz, fue donde el nuevo fiscal general del Estado se convirtió en amigo y uña y carne de Delegado, su mayor valedora estas semanas ante Sánchez (afirman que la ministra de Justicia Pilar Llop no ha tenido ningún papel en este asunto) para que el presidente del Gobierno le diera luz verde como su sucesor.

También fue en esa etapa, como dirigente y ariete de la UPF, cuando Ortiz mostró su lado más polémico que ahora amenaza con convertirse en arma arrojadiza contra él. Fue muy duro con el trabajo del entonces fiscal general del Estado José Manuel Maza (fallecido en noviembre de 2017 durante un viaje a Argentina) y los nombramientos que éste realizó, especialmente el de Manuel Moix como jefe de la Fiscalía Anticorrupción. Sus ataques se extendieron a la formación que lideraba Mariano Rajoy. Incluso llegó a quejarse por la tardanza de la justicia en condenar al PP a titulo lucrativo por la caja B.

En diciembre de 2019, el PP criticó que García Ortiz, entonces fiscal delegado de Medio Ambiente, participase en un 'laboratorio de ideas' de los socialistas gallegos en un hotel de Santiago De Compostela. Los populares entonces ya pusieron en duda su «debida neutralidad de su cato y la independencia judicial».

Álvaro García Ortiz, a la derecha en el escenario, durante un 'laboratorio de ideas' del PSOE gallego en Santiago de Compostela en 2019. E / abc

Miembro del Consejo Fiscal como el candidato más votado, el 3 de marzo de 2020, solo días después del nombramiento de Delgado al frente del Ministerio Público, Justicia le promovió a la categoría de fiscal de sala y lo nombró fiscal jefe de la secretaría técnica de la Fiscalía General en sustitución de Fernando Rodríguez Rey. O sea, número 2 de facto de la Fiscalía General que dirigía su amiga y junto a la que siempre se veía en todos los actos oficiales. Un puesto privilegiado para saltar a los más alto de la Fiscalía.

Trayectoria corta

Más allá de la controversia por su perfil más o menos político, la carrera profesional de García Ortiz está marcada por haber ejercido la acusación pública en el juicio por el desastre medioambiental provocado por el petrolero Prestige.

El nuevo fiscal general del Estado tiene, eso sí, una trayectoria mucho más corta que sus antecesores. De hecho, llega a la cúspide de la institución con solo 24 años de ejercicio. Ingresó en la carrera fiscal como coordinador de la entonces Adscripción de Menorca desde 2000 a 2002, cuando fue destinado a la Fiscalía de Área de Santiago de Compostela. En Galicia ha desarrollado toda su actividad. Allí fue nombrado Fiscal Especial Coordinador de Incendios de la comunidad autónoma desde octubre 2004. Posteriormente fue nombrado fiscal delegado de medio ambiente, urbanismo, ordenación del territorio e incendios forestales desde 2007, a nivel provincial y autonómico, hasta marzo de 2021. De esa etapa se recuerda su concienzudo trabajo para tratar de probar el origen delictivo de los incendios que asolaron Galicia en 2017.

«Es un perfecto conocedor de la Fiscalía General del Estado y de los proyectos que están ahora en marcha. Tiene una dilata experiencia, conoce el funcionamiento de la institución y las problemáticas cotidianas», destacó la titular de Justicia. Pilar Llop especialmente hizo hincapié en su especialización y su «compromiso con el medio ambiente» en un momento en el que el «reto» es la «crisis climática».