Un momento del juicio. / RC

Dos presos 'duros' de ETA acuerdan con la Fiscalía tras el cambio de estrategia

Martitegi y Borrero, exjefes del aparato militar, se declaran culpables por la colocación de un barril bomba en Getxo en enero de 2008 como integrantes del 'comando Vizcaya'

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

«¿Se declaran culpables de la tenencia, fabricación y colocación de explosivos?», ha preguntado el magistrado de la Audiencia Nacional Alfonso Guevara. «Sí», respondió Asier Borrero; «sí», contestó también su compañero Jurdan Martitegi. Los dos etarras acusados por la elaboración de un barril-bomba hallado en Getxo, y que fue desactivado por la Ertzaintza antes de que se produjese una explosión «de gran alcance», han alcanzado hoy un acuerdo de conformidad con la Fiscalía mediante el cual aceptan seis años de prisión a cambio de reconocer los hechos.

Las defensas han confirmado que sus clientes aceptan el escrito de acusación y el juicio presidido por Guevara apenas ha durado unos minutos. Esta conformidad se produce en un momento de cambio en la estrategia del colectivo de presos etarras EPPK (han renunciado a los homenajes públicos a las salidas de prisión), del que Martitegi, como exjefe militar de ETA, ha venido representando al llamado «sector duro» (hasta octubre pasado era el único que se encontraba en primer grado, cumpliendo una condena de 139 años por el atentado con coche bomba contra la casa cuartel de Calahorra en marzo de 2008, que dejó ocho heridos).

Precisamente, los hechos juzgados este miércoles se remontan a enero de ese año, dentro de la campaña del 'comando Vizcaya', cuando dos vecinos de Getxo comunicaron a la comisaría el hallazgo de un barril de cerveza con cables oculto entre los arbustos de la calle Estrada de Diliz. Al lugar se desplazaron varias patrullas que aseguraron y acordonaron la zona.

Poco después, los agentes de la unidad de desactivación de explosivos se presentaron para proceder a la inutilización del artefacto, separando del recipiente todos los elementos susceptibles de explosionar y trasladándolos a su departamento para el correspondiente análisis. El barril de 30 kilogramos habría sido confeccionado y trasladado hasta ese lugar por Martitegi y Borrero.

Martitegi, detenido en Francia en abril de 2009, ya ha venido aceptando conformidades en otros dos juicios celebrados en septiembre y octubre pasado por delitos de daños terroristas. Por su parte, Borrero, la persona que sustituyó al primero en la jefatura de ETA tras su arresto, cayó en el país vecino en junio siguiente tras una persecución policial en la que hirió de gravedad a un gendarme galo. Tenía entonces 24 años y ambos eran discípulos de Mikel Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', detenido en noviembre de 2008.