El expresidente del Barça Sandro Rosell. / Efe

Sandro Rosell se plantea optar a la alcaldía de Barcelona

El expresidente del Barça, independentista aunque aboga por una lista de gestores que aparquen la ideología y al margen de los partidos, estuvo dos años en prisión preventiva acusado de blanqueo de capitales y organización criminal y más tarde fue absuelto

CRISTIAN REINO Barcelona

El expresidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, ha anunciado este martes que se plantea presentarse a las elecciones municipales de Barcelona. Hace meses que suena el nombre de Rosell como candidato a la alcaldía de Barcelona, ya sea encabezando el cartel de un partido (apareció en las quinielas como alcaldable de Junts por su condición de independentista) o a través de una lista nueva. En una entrevista en 'El Periódico', el exdirigente azulgrana, que estuvo dos años en prisión preventiva y más tarde fue absuelto, da el paso públicamente y propone liderar un «grupo de gestores», al margen de los partidos para presentarse en una lista transversal que «aparque» la ideología de cada uno y se centre en la gestión. «Para un ayuntamiento es mejor ser gestor que ser político», asegura.

La propuesta está tan avanzada que hasta tiene lema: «Cuidemos de las personas». «Las que duermen en la calle, las que no tienen recursos. Los jóvenes que no tienen oportunidades laborales. Las personas también son los empresarios, los pequeños comerciantes. Todo el mundo. Con prioridad para los que lo pasen mal», señala en el diario barcelonés.

Rosell fue acusado por la Fiscalía de blanqueo de capitales y de formar parte de una organización criminal que ocultó casi 20 millones de las comisiones ilegales que obtenía el entonces presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira. Fue encarcelado por la Audiencia Nacional y más tarde absuelto en el juicio. Sandro Rosell formó parte de la directiva de Joan Laporta, más tarde se enemistó con él y le sucedió en la presidencia del Barça. Fue el responsable de fichajes sonados como Ronaldinho o Neymar. Laporta, como otros dirigentes del fútbol como Berlusconi o Gil y Gil, también dio el salto a la política. Primero fue diputado autonómico en el Parlamento catalán y más tarde concejal del Ayuntamiento de Barcelona. A diferencia de su faceta como directivo del deporte, en la política pasó sin pena ni gloria.

Rosell, hijo de un exgerente del Barça que fue uno de los fundadores de Convergència, se da de plazo para antes de Navidad para armar el proyecto y decidir si sigue adelante y compite contra Colau, Maragall y Collboni. «Con un grupo de amigos y compañeros nos dijimos que teníamos que hacer algo. Soy un enamorado de Barcelona, me encanta la ciudad. ¿Por qué no? Pero a nuestra manera. Lo que no me ha gustado nunca son los partidos políticos», afirma en su presentación en sociedad como posible candidato. Se trata de una propuesta que se suma a la ola antipolítica, que carga contra los partidos y los dirigentes profesionales de las formaciones clásicas. «Para llevar un ayuntamiento mejor gestores profesionales que políticos profesionales. Creemos que la política no se tiene que hacer en el ayuntamiento, sino en la Generalitat o en el Gobierno central. Un ayuntamiento está para cuidar de su gente», afirma. Pone como ejemplo la Barcelona olímpica, defiende el turismo, aunque de forma ordenada, cree que habría que ampliar el aeropuerto, pone el foco en la inseguridad y en el apoyo al pequeño comercio. También cree que Madrid ha adelantado a la capital catalana. «No me gusta compararme. Solo hablo de Barcelona. Creo que puede volver a ser la número uno en todo», remata.