Pedro Sánchez, presidente del Gobierno / EP

Sánchez anima a Felipe VI a dar pasos para la «ejemplaridad» de la Corona

Garantiza que su Gobierno no va a «socavar» el pacto constitucional que instauró la Monarquía parlamentaria

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

Pedro Sánchez animó hoy a Felipe VI a que dé pasos «para avanzar en la ejemplaridad y la transparencia» de la Corona ante la crisis institucional abierta por la fortuna oculta y los supuestos negocios ilícitos del rey emérito. «Los ciudadanos y el Gobierno -afirmó- aplaudirán» esas medidas.

El presidente del Gobierno instó a la Casa del Rey a que no permanezca pasiva antes las investigaciones judiciales en Suiza y España que salpican a Juan Carlos de Borbón y las informaciones sobre actuaciones supuestamente irregulares. «Este Gobierno va a defender siempre la estabilidad institucional», pero las instituciones en un sistema democrático tienen que ser «robustas y para eso necesitamos transparencia y ejemplaridad». Todo lo que haga, subrayó, «la Casa Real en esa dirección de ejemplaridad y transparencia, el Gobierno de España y la sociedad lo aplaudirá», afirmó anoche en una entrevista en Telecinco.

No tiene que haber sospechas sobre esa trayectoria sin tacha de la Corona. Que es, dejó entrever, lo que se ha instalado ahora en la sociedad ante el goteo diario de revelaciones sobre las actividades financieras del rey emérito.

Sánchez no quiso comentar, por razones de «confidencialidad», si ha tratado en los despachos semanales que mantiene con Felipe VI la situación creada por su padre. Pero lo cierto es que los servicios jurídicos de la Zarzuela y de la Moncloa llevan semanas dedicados a un concienzudo análisis de los hechos que trascienden y estudian las medidas que puede adoptar la Casa del Rey. Unas medidas que, sin embargo, no acaban de hacerse públicas aunque el Gobierno, a través de diferentes ministros, ha dicho que confía en que sean «ejemplarizantes».

     

     

Corinna Larsen

La presión, además, habrá subido algunos bares en la Zarzuela con el anuncio de ayer del juez Manuel García Castellón de reabrir una causa que afecta a Corinna Larsen, la examiga del rey emérito, que en una conversación con el excomisario José Villarejo detalla algunos negocios de Juan Carlos de Borbón. La declaración de Larsen en la Audiencia Nacional el 8 de septiembre puede tener efectos telúricos en la Zarzuela.

Sánchez pidió desligar el debate surgido sobre la conducta de rey emérito y la eventual respuesta de su hijo del sistema político vigente en España. «Es otro plano», precisó. Intento ser rotundo para garantizar que su Gobierno defiende «el pacto constitucional y la monarquía parlamentaria» emanada de la Constitución de 1978. Se comprometió a que su Ejecutivo «no va a socavar las bases» de ese pacto que ha funcionado en las últimas décadas por más que la genética socialista sea republicana.

El presidente del Gobierno tenía ganas de dejar sentada su postura sobre el apoyo a la Corona tras las críticas del líder de la oposición por los ataques desde el Consejo de Ministros a la Monarquía. Pablo Casado se refiere siempre al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, pero hace extensiva su opinión a todo el Gobierno.

Sánchez, de todas maneras, dio un toque de atención a su socio porque mezclar el debate abierto sobre la conducta de rey emérito sobre la utilidad de la institución monárquica genera «inestabilidad». Iglesias sí lo ha hecho para pronosticar que a medio plazo habrá en España «una república plurinacional y solidaria».

El presidente del Gobierno no quiso entrar en una confrontación con el líder de los morados Unidas Podemos y señaló que el PSOE y Unidas Podemos, aunque formen parte del mismo Gobierno, «son dos partidos distintos». Y para demostrarlo, puntualizó que él defiende el pacto constitucional y la monarquía parlamentaria en su doble condición de presidente de Gobierno y secretario general del PSOE.