El secretario general de Junts per Catalunya, Jordi Sánchez. / EFE

La renuncia de Jordi Sànchez abre la lucha por el poder en Junts

Puigdemont aún no ha anunciado si seguirá como presidente del partido

CRISTIAN REINO Barcelona

El anuncio de Jordi Sànchez de que no tiene intención de optar a la reelección al frente de la secretaría general de Junts ha abierto en canal la lucha por la sucesión y por el poder en la formación nacionalista. El partido de Carles Puigdemont celebrará en junio un congreso en el que elegirá a su nueva cúpula. Puigdemont no ha desvelado aún qué hará y si quiere repetir como presidente de la formación soberanista o si se aparta y se centra como máximo responsable del Consejo para la República. Algunas fuentes del partido señalan que la decisión ya la ha tomado. Si renuncia a seguir como primer espada, Junts tendrá que elegir en el congreso tanto el presidente como el secretario general.

Jordi Sànchez, en TV3, ha pedido a quienes aspiren a los cargos que lo hagan bajo una «lista unitaria» con el objetivo de enviar un mensaje claro de que el partido «no está enfrentado». «En algunos liderazgos nos sobra vanidad y falta lealtad de grupo», ha advertido, sin querer dar nombres aunque sus diferencias con Laura Borràs son públicas. En caso de que Puigdemont decida dejar la presidencia del partido, suena con fuerza la pareja Laura Borràs-Jordi Turull, como tándem para hacerse con las riendas de la formación. La presidenta del Parlament representa al alma más unilateralista de Junts, mientras que el exconsejero de la Presidencia, condenado por el 1-O e indultado por el Gobierno, procede del sector heredero de la antigua Convergència. Ninguno de los dos ha dado aún el paso formal de presentarse, a la espera de lo que haga Puigdemont, el único líder «indiscutible» del partido según Sànchez. A su juicio, Borràs y Turull son dos activos que a su juicio podrían tener la confianza del partido. Pero también ha hablado de Elsa Artadi o Josep Rius como posibles candidatos.

El expresidente de la ANC es el principal artífice en su partido del pacto de gobierno entre ERC y Junts. Y ha apuntado que el caso Borràs no debería comprometer la continuidad del Govern, en caso de que ERC acabara forzando el cese de la presidenta del Parlament como diputado, si el juez decide abrirle juicio oral por corrupción. También ha reclamado una estrategia posibilista. «Las palabras solas no sirven para la acción política», ha asegurado. «Los hechos deben acompañar las palabras», ha añadido, si no cree que las palabras solo sirven para hacer literatura.

Dos destacados dirigentes del entorno de Junts, como Quim Torra o Josep Costa, han celebrado este lunes la salida de Sànchez del partido, un ejemplo de por qué no sigue como secretario general, al no haber sido capaz de aunar a las diferentes almas del partido. «Es una buena noticia que se vayan apartando de la primera línea los líderes que están en libertad condicional», ha afirmado el expresidente del Parlament. El expresidente de la Generalitat ha admitido. «Con Jordi Sànchez no he tenido una relación de empatía», ha dicho en la Ser.