El expresidente autonómico madrileño Joaquín Leguina saluda a la presidenta actual, Isabel Díaz Ayuso, en un acto de homenaje a la Constitución. / e. p.

El PSOE expulsa a Leguina bajo la acusación de haber apoyado a Ayuso

«Viendo su comportamiento de los últimos meses y años creo que va a estar mejor fuera del partido», dice la portavoz de la ejecutiva socialista

COLPISA Madrid

El PSOE ha decidido finalmente suspender de militancia al que fuera su último presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, muy crítico desde hace años no solo con el actual líder del partido, Pedro Sánchez, sino también con anteriores ejecutivas como la que lideró José Luis Rodríguez Zapatero entre los años 2000 y 2012.

Leguina, que perdió el Gobierno madrileño en 1995, después de doce años a su frente, estaba, como el también veterano Nicolás Redondo Terreros, bajo la lupa de la comisión de ética y garantías del partido desde el 6 de mayo de 2021. A ambos se les abrió expediente por entender la formación habían pedido el voto para la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, durante la campaña electoral. La decisión fue adoptada en la reunión de la Ejecutiva Federal de los socialistas posterior a esos comicios.

«No me van a callar»

En septiembre del año pasado, sin embargo, el partido concluyó que Redondo Terreros no había solicitado el voto para el PP y archivó su expediente. Una decisión que el exdirigente socialista vasco consideró como prueba del «amplio margen de discrepancia« existente en el seno. El proceso contra Leguina, sin embargo, siguió su curso y este martes recibió en su domicilio un burofax para anunciarle la suspensión de militancia. Una suspensión a la que respondió airado. «Si Pedro Sánchez piensa que con estos métodos me va a callar la boca que vaya pensando en otra cosa», avisó en declaraciones a Europa Press.

El expresidente madrileño anunció además que pondrá el asunto en manos de sus abogados aunque matizó que lo que se le ha comunicado es el deseo de expulsarle. «No es una expulsión propiamente dicha», apuntó. La portavoz de la ejecutiva socialista, Pilar Alegría, replicó sin embargo en TVE que Leguina «ha tenido un año para presentar alegaciones» a la comisión de ética y garantías y defendió la decisión de echarlo. «Cuando optas de una manera voluntaria por formar parte de un partido sabes que hay unos derechos y unas obligaciones y cuando decides hacer campaña por una persona de otro partido sabes que eso lleva a un proceso de expulsión», dijo.

Alegría también aseguró que abrir un proceso de este tipo a un miembro del partido nunca resulta «gratificante» pero con un tono un tanto sarcástico añadió: «Oyéndole estos meses y años tengo sensación de que va a estar más tranquilo fuera del PSOE».