La portavoz Isabel Rodríguez, en su comparecencia de este martes tras el Consejo de Ministros. / EFE

El PSOE coquetea ahora con apoyar la comisión de Pegasus para volverla contra el PP

El texto registrado por sus aliados la semana pasada pone el foco en las «cloacas» del Estado y ofrece una salida ala crisis del espionaje

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

El PSOE evitó hace dos semanas, con los votos del PP, Vox y Ciudadanos, la creación de una comisión de investigación sobre el caso Pegasus. Ahora no descarta aprovechar el segundo intento de la mayor parte de sus aliados parlamentarios, además de Junts y la CUP, para quitarse presión y poner el foco del debate sobre la corrupción del PP. El portavoz socialista en el Congreso, Héctor Gómez, apuntó este martes que la decisión de apoyar o no la nueva iniciativa registrada el pasado jueves se tomará la próxima semana, cuando el asunto llegue a la reunión de la Junta de Portavoces.

La destitución, el día 10, de la directora del CNI, Paz Esteban, ayudó a rebajar parcialmente las advertencias vertidas por los socios del Ejecutivo sobre el futuro de la legislatura a raíz de la publicación de un informe del grupo de expertos de la Universidad de Toronto Citizen Lab sobre el espionaje a más de sesenta políticos, activistas, abogados y periodistas independentistas con el 'malware' israelí 'Pegasus'. Pero no las ha ahogado del todo. Fuerzas como ERC, y también Unidas Podemos, partido minoritario del Gobierno, siguen exigiendo «transparencia».

La nueva petición de comisión de investigación, calificada este martes por la Mesa del Congreso ofrece a los socialistas una ventaja respecto a la que tumbó con los partidos de la derecha y es que, a diferencia de aquella, no señala específicamente al Gobierno. Pese a referirse a escándalos protagonizados en el pasado por el PSOE, como los GAL, dirige su atención, en general, a las «cloacas» del Estado, a elementos que operan desde las instituciones pero al margen de estas.

LA CLAVE:

  • Decisión en el aire. La iniciativa se vota el próximo martes, dos días antes de que Sánchez comparezca ante el pleno

Unidas Podemos -que ha tenido un papel activo en la exigencia de responsabilidades por el espionaje, hasta el punto de ser la primera formación en pedir que «rodaran cabezas» y en poner en la diana a la ministra de Defensa, Margarita Robles- siempre apuntó a la posibilidad de que, tras las escuchas reveladas por Citizen Lab en 'The New Yorker' estuvieran agentes «descontrolados» vinculados al PP dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado; una tesis que permite justificar su permanencia en el Ejecutivo pese a la rotunda denuncia del «escándalo».

El hecho de que en la comisión de secretos oficiales, convocada 'ex profeso' el 5 de mayo para intentar calmar las aguas, la directora del CNI admitiera solo la infiltración en los teléfonos de dieciocho independentistas, entre ellos el hoy presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, sirvió para dar pábulo a ese discurso que, en cierto modo, ofrece también una salida al PSOE. Fuentes de Unidas Podemos admiten que aunque estuvieron sopesando si poner o no su firma en la segunda petición de comisión, acabaron haciéndolo con esa intención, tras pulir algunos ataques a los socialistas.

Dos pájaros de un tiro

El PSOE ha encontrado ahora munición para arremeter contra los populares en la publicación, por parte de 'El País', de unos grabaciones del excomisario Villarejo y la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal sobre los papeles de Luis Bárcenas. El portavoz de la ejecutiva, Felipe Sicilia, ya apuntó el lunes a la posibilidad de presentar nuevas iniciativas parlamentarias o judiciales sobre el 'caso Kitchen', pero la comisión de investigación de sus socios podría servir para que Pedro Sánchez mate dos pájaros de un tiro.

La decisión, en todo caso, no está aún tomada. Fuentes gubernamentales corroboran que el asunto está «sin definir» y en la dirección del grupo parlamentario matizan que «ahora mismo» no contemplan apoyar la petición de la que únicamente se ha desmarcado, de entre sus aliados, el PNV. Pero desde el partido corroboran que la posibilidad está sobre la mesa. De lo que se trata es de zanjar la crisis del 'caso Pegasus' sin dejarse más pelos en la gatera.

El jueves de la semana que viene está prevista la comparecencia en el Congreso de Sánchez para abordar la cuestión del espionaje, no solo al independentismo, sino al propio Gobierno. Una petición que, además de los aliados parlamentarios, también impulsó el PP. El jefe del Ejecutivo también debe cerrar aún el encuentro que se comprometió a mantener con Aragonès para intentar serenar los ánimos. Por ahora, en todo caso, no se ofrece siquiera una fecha orientativa.

El PNV pide reformar la ley para un mayor control de los espías

El PNV anunció este martes que regisrará una proposición de ley para, entre otras cosas, reforzar el control sobre la actividad del CNI. Si la propuesta saliera adelante, los servicios secretos estarían obligados a «detallar» el alcance de los medios que tuviesen previsto utilizar en las escuchas con autorización judicial y el nivel de «intromisión» de sus programas. El plácet del Supremo debería ser, además, no de un solo juez sino de tres.