Rufián conversa con Joan Baldoví e Íñigo Errejón, este martes en el Congreso. / EP

PSOE y ERC se reunirán para tratar la amnistía y la autodeterminación

Los socialistas asumen la exigencia de los republicanos y respaldan la moción de reactivar la mesa de diálogo al tiempo que se vetan como socios tras el 14-F

CRISTIAN REINO Barcelona

Esquerra Republicana y el PSC insisten en vetarse mutuamente como posibles socios tras las elecciones del 14 de febrero. «No pactaré con ERC ni con los independentistas», afirma Salvador Illa desde el inicio de la campaña electoral. «¿Cómo voy a formar gobierno con ERC si creo que la independencia que defienden perjudica a los catalanes?», mantiene. «Somos incompatibles», aseguró este martes el diputado Ferran Pedret.

Esquerra piensa igual. «Hay cero posibilidades de gobernar con el PSC», dijo Oriol Junqueras en La Sexta. El presidente de ERC regresó al Parlament, donde fue recibido dentro del hemiciclo por el presidente de la Cámara catalana, Roger Torrent, aprovechando el régimen de semilibertad que tiene en virtud de la concesión del tercer grado. «Es imposible llegar a acuerdos con el PSC, es imposible el entendimiento», añadió Torrent. A tenor de lo que dicen los dirigentes de las dos formaciones, el tripartito del que alertan JxCat, PP y Ciudadanos se antoja poco probable. Aunque tras las elecciones, las palabras de la campaña se las suele llevar el viento.

Sin embargo, socialistas y republicanos escenificaron este martes en el Congreso que tienen intereses comunes. Ambos abogan por el diálogo para abordar la cuestión catalana, si bien están en las antípodas en la solución. Los socialistas abogan por un acuerdo dentro de la Constitución que pueda ser votado por los catalanes, mientras que los republicanos reclaman un referéndum de autodeterminación y la amnistía. Están a años luz. Pero el PSOE, de nuevo, asume las exigencias de ERC.

LA CLAVE:

  • Estrategia. Los de Junqueras necesitan gestos para defender que su apuesta por el diálogo no es humo

  • Reclamación. JxCat rechaza el formato de la mesa y pide la figura de un relator que tutelelas conversaciones

  • Pacto. PP y Ciudadanos ven en el apoyo a la moción el primer acuerdo del tripartito en Cataluña

Este martes se citaron para después de las elecciones para volver a reactivar la mesa de diálogo que el Gobierno y la Generalitat constituyeron antes del inicio de la pandemia, pero que no volvió a reunirse desde febrero del año pasado. El PSOE y Unidas Podemos se comprometieron en el Congreso a retomar este espacio de diálogo después de los comicios.

Los dos socios del Gobierno, socialistas y morados, votarán a favor de una moción presentada por Esquerra en el Congreso que pide reactivar la mesa para «avanzar de manera decidida en la resolución del conflicto político existente entre Cataluña y el Estado español», en cuanto se constituya el nuevo Ejecutivo autonómico que surja del 14-F. La pandemia y las diferencias entre ERC y Junts habían dejado la mesa en el congelador.

«Estamos ante el primer acuerdo del tripartito», dijo Cuca Gamarra, del PP. «Es la mesa del chantaje, a cambio de reeditar el tripartito», señaló Inés Arrimadas, de Ciudadanos. «Viendo la relación entre Esquerra y el PSOE, es difícil de creer que no pacten en Cataluña», aseveró Laura Borràs, candidata de JxCat.

ERC presiona para arrancar un compromiso del Gobierno. Los republicanos necesitan gestos para poder seguir defendiendo en campaña que su apuesta por el diálogo no es humo, como les critican desde Junts per Catalunya y la CUP. JxCat, que se abstendrá mientras el PDeCAT votará a favor, rechaza el formato de mesa pactado entre socialistas y republicanos y exige, además, la figura de un relator que pueda tutelar las conversaciones y que la amnistía sea el punto de partida y no el objetivo final.

Resultado electoral

La reanudación de este espacio de diálogo abierto entre el Ejecutivo y el Govern dependerá, por tanto, del resultado electoral. Esquerra aboga por forzar una negociación con el Ejecutivo central para defender la autodeterminación y la amnistía, en pleno debate en el Gobierno sobre los indultos, mientras que JxCat lo hace por la reactivación de la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre de 2017.

ERC se la juega en estas elecciones, y está echando el resto, con intervenciones diarias de Oriol Junqueras, que ha elevado el tono y está cargando a diestro y siniestro contra el PSC y contra Junts per Catalunya. Los republicanos son partidarios de un gobierno soberanista, con independentistas y comunes. Solo tendrán las manos libres para elegir socios si vencen con una diferencia amplia a JxCat.

Illa también puede dar la sorpresa, aunque haya mayoría absoluta independentista. Está por ver si la operación del exministro de Sanidad es para facilitar un gobierno tripartito que aparte a Junts del Palau de la Generalitat o simplemente es para no impedir un gobierno de ERC, que no interfiera en la estabilidad del Ejecutivo central, sustentado con el apoyo de los republicanos. Eso sí, siempre y cuando la mesa de diálogo, que nació como moneda de cambio entre el PSOE y Esquerra para favorecer la investidura de Pedro Sánchez, siga activa.