La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, este jueves en el Congreso. / EFE

El PP exige a Sánchez que explique si le robaron información sensible

La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, pregunta al presidente si «está atado de pies y manos en sus decisiones» tras el hackeo sufrido

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Muchas preguntas en el 'caso Pegasus' y pocas respuestas por parte del Gobierno. En esa línea basó su intervención la secretaria general y portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra, en la comparecencia este jueves de Pedro Sánchez para informar del espionaje a independentistas catalanes y vascos -al menos 18 según el CNI y Moncloa, más de 60 según 'Citizen Lab'-. La dirigente popular describió la intervención del presidente como la propia de «un líder de la oposición» y le requirió a que explicara si la información que le fue sustraída de su teléfono móvil durante la crisis diplomática con Marruecos que se inició en mayo de 2021 «es lo suficientemente sensible para que actúe con las manos atadas».

El Partido Popular ya ha solicitado una convocatoria a la comisión de Gastos Reservados para aclarar la información que le fue sustraída al móvil del presidente y de otros ministros como el del Interior, Fernando Grande Marlaska, o la exresponsable de la diplomacia española, Arancha González Laya, como reconoció el 2 de mayo en rueda de prensa el titular de Presidencia, Félix Bolaños, en plena tormenta por el caso. «Esa rueda de prensa del señor Bolaños fue un ejercicio inaudito de debilidad ante sus socios y ante la comunidad internacional, a poco más de un mes de celebrar en Madrid la cumbre de la OTAN», afirmó Gamarra.

La portavoz parlamentaria del PP da por hecho que Sánchez estaba «plenamente informado» de las actuaciones del CNI y le ha emplazado a aclarar ante el Congreso si indultó a líderes independentistas sabiendo que estaban siendo investigados. «Señor Sánchez, ¿indultó a personas que sabía que estaban siendo investigadas por ser una amenaza para el Estado?», ha preguntado Gamarra. «No olvide que nosotros hemos estado en La Moncloa», le ha espetado.

Después de que el presidente haya anunciado una reforma de la Ley de Secretos Oficiales, Gamarra ha subrayado que «parece que le preocupa mucho» esa norma de 1968 que, según ha dicho, «le permite ocultar» información sobre sus viajes, al tiempo que «no tiene empacho en abusar de la Ley de 1970 para indultar a todo el que considere».

Además, la 'número dos' de Feijóo ha criticado duramente las alusiones a los casos de corrupción del PP del presidente del Gobierno en su intervención, algo que, a su juicio, evidencia que ha actuado «ya más como líder de la oposición que como presidente del Gobierno». Aunque ha dicho que no entrará en el «juego sucio» y en «su barro», le ha sacado a relucir la condena por los ERE en Andalucía.

Por último, la secretaria general de los populares se preguntó si otros cuerpos de seguridad autonómicos, como los Mossos o la Ertzaintza, cuentan con sistemas de espionaje similares a Pegasus y si lo han utilizado en alguna ocasión.

Acusaciones de Vox

En el mismo tono duro, el líder de Vox, Santiago Abascal tachó a Sánchez, una vez más, de «mentiroso», «autócrata» y «persona sin escrúpulos». También insinuó que el persidente «es capaz de espiar a sus propios ministros» y que su cambio de postura sobre el Sáhara Occidental se debe a «querer mantener su cargo».

Abascal aprovechó para saldar cuentas más antiguas que el 'caso Pegasus' y saco a colación el cese del coronel Pérez de los Cobos, los dos estados de alarma durante la pandemia o, como afirmó, «envío de balas durante la campaña de Madrid a sus propios candidatos».

En esa línea de acusaciones, el líder de Vox también censura al Gobierno por haber desvelado los casos de espionaje: «Ahora nos viene con un cuento de espías, ¿si es cierto, para qué lo cuenta?». «No me creo nada de lo que ha contado, salvo el odio que ha demostrado», ha apostillado.

Abascal también tuvo palabras para su nuevo rival en la derecha, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, al que censuró «que busque pactos con este Gobierno» y calificó como líder de «la derechita incauta». Le emplazó, además, a realizar una «oposición fuerte» al Gobierno sin «componendas ni «lecciones de falsa responsabilidad de Estado».

La intervención no gustó a los miembros del PSOE. Su portavoz parlamentario, Héctor Gómez, pidió a la presidenta del Congreso que se retiraran algunas de las expresiones que Abascal había pronunciado, aunque no han sido tomadas en consideración por Meritxell Batet.