Pablo Echenique se reune, este jueves, con colectivos sociales. / Dani Gago (UP)

Podemos redobla la presión sobre el Gobierno con la Ley de Vivienda

Los de Iglesias unen a los partidos del bloque de la investidura para exigir a los socialistas que se incluya en la reforma el precio de los alquileres

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Unidas Podemos volvió este jueves a convocar a los aliados del Gobierno para hacer frente común y presionar al PSOE para que se tramite «de urgencia» la Ley de Vivienda. Al igual que ocurrió durante la negociación de los Presupuestos, en octubre del año pasado, los de Iglesias impulsaron un manifiesto junto a ERC, EH Bildu, Junts, BNG, Compromís, Nueva Canarias y Más País, y 72 colectivos, como el Sindicato de Inquilinos, para que el texto incluya también la reforma del precio de los alquileres y garantice el acceso a una vivienda «digna y adecuada».

Los morados se jactan de ser «el pegamento que une a la izquierda» y no dudan en recurrir a la alianza parlamentaria que sustenta al Gobierno para actuar como oposición cada vez que entienden que se incumple el pacto de coalición. Así ocurrió durante la negociación de las cuentas públicas o cuando criticaron que la 'ley Zerolo', impulsada por los socialistas, colisionaba con sus propuestas del Ministerio de Igualdad, aunque superó su primer trámite parlamentario gracias a los votos del PP. «Hay ruido cada vez que el PSOE incumple los acuerdos pactados», señalan fuentes del partido morado.

Firmantes del manifiesto por la Vivienda. / Dani gago (UP)

Esta pugna tiene su origen el pasado 27 de octubre, cuando los dos socios de Gobierno se comprometieron a llevar en tres meses esta ley al Consejo de Ministros y en cuatro al Congreso, para comenzar su tramitación parlamentaria. Con febrero a punto de finalizar, el calendario ya se incumple y la negociación permanece encallada. El miércoles, los equipos negociadores de PSOEy Unidas Podemos volvieron a constatar las diferencias que les separan. Los morados, encabezados por la secretaria de Estado para la Agenda 2030, Ione Belarra, se marcharon de la reunión «con un gran malestar».

El encuentro se produjo tras al rechazo del Ministro de Transportes, José Luis Ábalos, – que dirige el departamento al que corresponde la redacción de la ley junto a la Vicepresidencia Segunda de Pablo Iglesias– a «imponer» un control sobre el precio de los alquileres alegando que esto podría provocar inseguridad jurídica. Si esta no va acompañado de incentivos fiscales a los arrendadores, los socialistas temen que las propuestas de sus socios provoquen una «detracción del mercado», es decir, que muchas de las viviendas que podrían ir al alquiler acaben en el mercado de la compraventa.

Grieta en la coalición

El portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, defendió este jueves que «lo que está pactado se ha de cumplir» y cree que considerar a la vivienda como un bien de mercado, como afirmó Ábalos el lunes pasado, choca con la Constitución. Pese a todo, volvió a restar importancia a que esta cuestión haya abierto una nueva vía de agua en la coalición. «Este debate es sano, como cualquier otro en una coalición, y acabará con un acuerdo que no va a ser del gusto de todas las partes, de hecho no lo será de ninguna de las dos», auguró.

Sin embargo, en privado, fuentes cercanas a Iglesias admiten que las posturas están lejos de encontrarse: «No concebimos bajo ningún concepto que el PSOEse niegue a incluir la reforma de los alquileres». Los colectivos firmantes del manifiesto también han amenazado con movilizaciones en las calles si la situación continúa en punto muerto por mucho más tiempo.