El ministro de Agrigultura y Pesca, Luis Planas. / EFE/Vídeo: E. P.

El PSOE desdeña las advertencias de Díaz y vuelve a desautorizar a Garzón

El ministro de Agricultura considera las críticas del titular de Consumo a las macrogranjas como «desafortunadas» y evita respaldarle

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

A la polémica por las macrogranjas solo quedaba ya por sumarse el ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas. Este martes lo hizo para confirmar que el PSOEse desmarca totalmente de las declaraciones que el titular de Consumo, Alberto Garzón, realizó en una entrevista en el diario británico 'The Guardian' el pasado 26 de diciembre –afirmó que la carne de ganadería intensiva era «de peor calidad» comparada con la extensiva–. Lejos de respaldarle, Planas volvió a desautorizar a su compañero, como han hecho el resto de los miembros socialistas del Ejecutivo, y tachó sus argumentos como «desafortunados».

En Ferraz han elevado este debate a asunto capital de cara al nuevo ciclo electoral y ya toman posiciones para afrontar los comicios de Castilla y León el próximo 13 de febrero intentando distanciarse de los ataques de PP y Vox al ministro de Unidas Podemos. La estrategia pasa por no pisar el fango de un sector que en dicha comunidad supone el 9,2% de la economía de la región y por cerrar filas con los ganaderos. De hecho, Planas llegó a admitir que algunos fragmentos de la entrevista se recuperaron intencionadamente la semana pasada «para confrontar de cara a las elecciones de Castilla y León. Es evidente», afirmó.

Pese a ello, el titular de Agricultura puso el foco en lo que considera «errores de concepto» de su compañero en Consumo. Expresó su preocupación por la confusión entre la ganadería intensiva y extensiva y cree que ambos modelos pueden convivir. «Aquí no hay conflicto, hay diversidad, y España es un país que es una potencia agroalimentaria y ganadera a nivel internacional, somos el cuarto exportador de la Unión Europea», señaló.

Planas, que había mantenido un perfil bajo durante la última semana, ofreció este martes cuatro entrevistas en distintas cadenas de radio y televisión. En todas ellas para reiterar «el compromiso del Gobierno con el sector ganadero» y para dejar claro que el ruido le «molesta como ministro de Agricultura».

La ministra portavoz, Isabel Rodríguez, también evitó en todo momento respaldar a Garzón ante el aluvión de preguntas que le plantearon en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de este martes. Se limitó a repetir la consigna puesta en marcha por Moncloa durante estos días:«Mantenemos nuestro compromiso, que en España cumple con todos los estándares de calidad».

El día antes, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, mostró en público el malestar que ha generado en el sector morado de la coalición la falta de apoyos por parte de los ministros socialistas a Garzón. La semana pasada la titular de Trabajo mantuvo una conversación con el presidente Pedro Sánchez para tratar de zanjar el tema y fijar una posición común, sin embargo, este lunes, después de que el jefe del Ejecutivo no respaldara al coordinador de Izquierda Unida, le advirtió de que «hay que cuidar la coalición».

De hecho, Planas admitió en las entrevistas que no ha hablado con Garzón en toda la semana. Solo lo hicieron este martes, «brevemente», tras el Consejo de Ministros pero sin acercar posturas. «Cada uno tenemos nuestro punto de vista», zanjó.

En Unidas Podemos achacan la postura del PSOEal miedo por perder el voto rural de cara a los comicios autonómicos. Dan por hecho también que se ha dejado solo a su ministro en esta tormenta y se muestran indignados. Por ello el ministro de Consumo no tiene intención de dimitir, al contrario, en cada intervención en público defiende sus argumentos para criticar a las macrogranjas, a las que considera menos sostenibles ecológicamente.

Crisis de Gobierno

La coalición tampoco se puede permitir una crisis de Gobierno de consecuencias impredecibles justo al inicio de un ciclo electoral con nueve comicios en dos años y medio, y que tendrá su guinda con las generales de 2023. En Moncloa confían directamente en que el ruido cese en los próximos días. «Es un Gobierno de coalición en minoría parlamentaria que ha logrado sacar acuerdos hasta con quince formaciones políticas. La salud se mide en la capacidad de decisión. Un éxito que se ejemplifica en los últimos Presupuestos con los fondos europeos incorporados», señaló Rodríguez al ser preguntada por un eventual cambio el Gabinete.

Mientras tanto, en el grupo parlamentario de Unidas Podemos buscan el modo de frenar la tramitación de las iniciativas que van a poner en marcha PP, Vox y Ciudadanos para reprobar a Garzón. El portavoz de los morados en la Cámara ba, Pablo Echenique, reconocía conversaciones con el PSOEpara tratar de rechazar las peticiones de comparecencia de Garzón. Horas después, los socialistas prometían ofrecer sus votos para tumbarlas.

Con este pacto zanjaban otro conato de enfrentamiento que se produjo por la mañana, cuando los socialistas no rechazaron en la Mesa la calificación de dos preguntas escritas de PP y Vox dirigidas al ministro de Consumo y una petición de comparecencia de Ciudadanos. Esto llevó a Podemos a acusarles de «bajar los brazos» ante la «política del bulo».

El ministro de Consumo ve «contradicciones» en los socialistas

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha asegurado este martes que ve «contradicciones» en el PSOE sobre la cuestión de las macrogranjas, recordando que apoyó una moratoria de Castilla-La Mancha en Cuenca contra estos proyectos, y ha señalado que no se siente desautorizado por las el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que lamentó la polémica por sus declaraciones.

En una entrevista en La Sexta, recogida por Europa Press, Garzón ha lamentado que el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, le atacase con «ferocidad» y con formas en política que no comparte. Así, ha reiterado que no se siente desautorizado por Sánchez. «Creo que es la línea que tiene que seguir un gobierno progresista», ha dicho sobre el sector ganadero.