Isabel Díaz Ayuso, antes de su intervención el pasado jueves. / E. P.

Un parte de guerra emitido en directo

Relato de las dos últimas jornadas de un enfrentamiento fratricida con los protagonistas cruzándose acusaciones

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

Tras la tregua electoral de los comicios en Castilla y León, la filtración de un supuesto espionaje a Isabel Díaz Ayuso por parte de Génova ha recrudecido la guerra entre Pablo Casado y la presidenta madrileña como nadie pudo nunca imaginar. La pelea por el control del PP en Madrid se ha tornado en apenas 48 horas en una lucha a muerte con consecuencias imprevisibles para el principal partido de la oposición. El combate dio a última hora de la tarde de ayer un giro inesperado, con la retirada del expediente abierto a Ayuso, aunque la convivencia se ha vuelto tan insoportable que todo indica que se ha llegado a un punto de no retorno.

Miércoles 16

21:28 horas. La filtración de un supuesto espionaje a Díaz Ayuso encargado en diciembre por colaboradores de Casado en el Ayuntamiento de Madrid pone en jaque al partido y abre un cisma en Génova. Se trataba de encontrar alguna irregularidad en relación con que su hermano se hubiera podido llevar una comisión por un contrato concedido por el Ejecutivo regional a un amigo. Un secreto a voces en la guerra entre Génova y Sol que circulaba desde noviembre por Madrid.

22:09. La dirección del PP se apresura a emitir un comunicado en el que niega estar detrás de ese supuesto espionaje y anuncia que tomarán «las medidas judiciales oportunas». Aunque en público niegan la mayor, en privado reconocen que investigan desde octubre si el Gobierno autonómico pudo adjudicar irregularmente a un amigo del hermano de Ayuso un contrato por 1,5 millones. Los nervios en Génova son altísimos. El dedo acusador apunta a Miguel Ángel Rodríguez, jefe de Gabinete de la presidenta, y avisan de que ésta «tendrá que dar explicaciones».

Jueves 17

09:00 horas. José Luis Martínez-Almeida es el primero en dar la cara. Lo hace en calidad de alcalde y no como portavoz nacional del PP. Admite que investigó la contratación de un detective para espiar a Díaz Ayuso, pero que no encontró pruebas. El regidor avisa también de que no le temblará el pulso a la hora de cesar a cualquier cargo público ante cualquier «indicio» de «conducta no ejemplar» o «irregular». Su mano derecha, y fontanero de Génova, Ángel Carromero está en la picota.

13:34 horas. Con el semblante serio y emocionado, casi al borde de las lágrimas en algunas ocasiones, Ayuso acusa, en una declaración sin preguntas, a la cúpula del PP de actuar de modo «cruel» e «injusto» contra ella, urdiendo una campaña de desprestigio. La dirigente autonómica planta cara al partido –curiosamente lo hace con la misma chaqueta que llevó Cristina Cifuentes el día que anunció su dimisión–. «Es lo peor que se puede esperar, que la dirección de mi partido me ataque», dice. La ruptura con Casado es ya un hecho.

15:08 horas. Génova contraataca y convoca a los medios para dar a conocer su versión. En escena aparece un cariacontecido Teodoro García Egea. En primera fila, Adriana Levy, a quien se le encomendó el que parecía un papel fundamental: fiscalizar el expediente informativo abierto a Ayuso ante la gravedad de sus acusaciones –Génova anunció ayer por la tarde que daba por buenas las explicaciones de Ayuso y que cerraba dicho expediente–. El líder del PP sigue la intervención desde su despacho de la planta séptima. Allí lleva recluido todo el día. Está muy «dolido» con 'Isa'. La situación entre ellos parece irreconciliable.

18:25 horas. El 'Ayusogate' se cobra su primera víctima. Carromero, al que las informaciones sitúan como el cerebro de la trama que trató de recabar información sobre Díaz Ayuso y su entorno, dimite de su cargo como coordinador general de la Alcaldía.

Viernes 18

09.05 horas. Casado da un paso cualitativo en la escalada de tensión y tipifica en los micrófonos de la COPE la conducta de Díaz Ayuso como «tráfico de influencias». El líder de los populares no baja el diapasón y mantiene la teoría de que la líder regional lo que pretende, en realidad, es hacerse con el control del aparato en Madrid para «blindarse ante problemas» en los que podría verse envuelta. Desde Génova se insiste en que su hermano cobró mordidas pero no tienen pruebas documentales para sustentarlo. Reclaman a la presidenta que saque los contratos a la luz.

09:20 horas. El PP es un auténtico polvorín. Alberto Núñez Feijoó, una de las voces más respetadas en el partido, se erige como portavoz y reclama a Casado que se siente ya con Ayuso «sin intermediarios» para cerrar cuanto antes la «hemorragia» que está sufriendo el PP. Si no consigue solucionar ya este «error mayúsculo propio», considera que habría que convocar un congreso extraordinario.

13:01 horas. Ayuso pasa a la defensiva. Entrevistas, comunicados, envío de documentos y ruedas de prensa para tratar de defender la limpieza de la adjudicación del contrato. Reconoce que su hermano cobró 55.850 euros, pero en ninguna caso por una comisión. «Todo es legal».