Un campo de extracción de gas en Argelia. / cepsa

Moncloa cree que Argel no puede permitirse dejar de exportar gas

El Gobierno celebra que su maniobra fuerza a Marruecos a rebajar a mínimos las reclamaciones sobre Ceuta y Melilla

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

El Gobierno parte de una premisa: Argelia no puede permitirse el lujo de dejar de exportar gas y de perder la oportunidad que la guerra en Ucrania le brinda de mejorar su posición estratégica y de multiplicar los beneficios con un gas disparado en los mercados internacionales. De hecho, Argelia es el tercer mayor proveedor de gas de Europa, a donde llegan el 83% de sus exportaciones, con España e Italia como principales países de destino (en 2021 sumaron el 65% del total); y el 90% de sus PIB depende del sector energético.

Los servicios de inteligencia y exteriores de España, además, están convencidos que el «beneficio cesante» por el cierre de Medgaz no pueden suplirse por mucho que se aumente el bombeo a través del otro gasoducto, el Transmed que conecta con Italia, por mucho que éste último tenga cuatro veces más capacidad que el que pasa hacia la península Ibérica.

Moncloa enfatiza que este plan «personal de Sánchez» -él mismo fue el que firmó y envió la carta a Mohamed VI anunciado el cambio de posición en el Sáhara que se hizo pública el viernes- no solo podría convertir a España en el principal 'hub' de llegada de gas y, a largo, plazo de la gestión del hidrógeno verde para Europa.

También esta maniobra -insisten con indisimulada satisfacción- lleva emparejados los compromisos por parte de Marruecos de volver rebajar a mínimos las reivindicaciones sobre Ceuta, Melilla y las aguas de Canarias; de normalizar los pasos fronterizos terrestres de las dos ciudades norteafricanas que han provocado graves quebrantos económicos; de reabrir todas las fronteras marítimas y aéreas; aumentar la vigilancia en los vallados; y de reforzar el control de la inmigración irregular marítima (pateras).

Derecho internacional

Por su parte, el Frente Polisario recordó este domingo que el apoyo de España al plan de autonomía marroquí no cambia el hecho de que desde el punto de vista del Derecho Internacional el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio no autónomo para el que se debe completar un proceso de descolonización. El mensaje del presidente Pedro Sánchez a Mohamed VI «no cambia el estatus legal del Sáhara Occidental, considerado un territorio no autónomo», afirmó la organización saharaui.