Miles de personas en la manifestación convocada por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) / AFP | Vídeo: EP

La AVT rompe con Marlaska por la «traición» del Gobierno a las víctimas

La asociación, que llena la Plaza de Colón contra los pactos con EH Bildu y el «blanqueo» de los presos de ETA, retira al ministro su medalla al honor

MARIA SANTIAGO | XABIER GARMENDIA

«Hasta aquí hemos llegado». Miles de personas se concentraron ayer en Madrid para clamar «basta ya» contra la «traición» del Gobierno a las víctimas de ETA. Los asistentes censuraron los pactos del Ejecutivo con EH Bildu, así como sus contactos con el entorno de presos etarras. Pero más allá de escenificar su ruptura con Pedro Sánchez, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), convocante del acto, lo hizo singularmente con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien acusa de pasar de «juez implacable» contra la banda a responsable del fin de la dispersión.

'No todo vale. Gobierno traidor. Justicia para las víctimas del terrorismo' fue el lema de la movilización, que llenó la Plaza de Colón a mediodía con numerosas banderas españolas en un acto que concluyó con el himno nacional. A la cita acudieron víctimas de ETA, representantes de otras asociaciones de afectados, policías nacionales, guardias civiles y funcionarios de Instituciones Penitenciarias. También asistieron delegaciones de PP, Vox y Ciudadanos, encabezadas por José Luis Martínez Almeida, Macarena Olona y Edmundo Bal, respectivamente.

La manifestación estaba convocada al calor de dos acontecimientos que, según la presidenta de la AVT, Maite Araluce, prueban que existe una «estrategia planificada» para «blanquear» a quienes «no han condenado aún el asesinato de nuestros seres queridos». El primero, la investigación de la Guardia Civil que destapó conversaciones entre Instituciones Penitenciarias y cualificados dirigentes de la izquierda abertzale para tratar la situación de reclusos de la banda. Y el segundo, la negativa del Ejecutivo en febrero a apoyar una proposición de ley presentada por el PP para evitar los 'ongi etorris'.

Arriba. Varios líderes políticos en la manifestación convocada por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT). Debajo. Una persona sostiene una pancarta con la imagen de Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA; otro momento de la manifestación.

En su discurso, Araluce puso cifras a su denuncia contra la política penitenciaria del Gobierno. Calculó en 117 los presos etarras en la cárcel; solo uno de ellos en primer grado, el más severo. Recordó que los recibimientos públicos no se celebran «en ningún otro lugar del mundo» y dijo sentir que tanto sufrimiento «no ha servido para nada» ante un Gobierno que «nos toma por tontos» al presentar como decisiones cobijadas por la legalidad lo que para los manifestantes no significa otra cosa que claudicar ante ETA y su entorno sociopolítico.

«Ortiz, fuera de Madrid»

Sin representación socialista −el presentador del acto se llegó a preguntar irónicamente si «al PSOE no le han matado gente»−, la concentración derivó en toda una reprobación a Marlaska. Si en el caso de Sánchez se llamó a activar el voto en su contra para que «salga» de La Moncloa, en el del titular de Interior los ataques se centraron en su trayectoria. Los organizadores llamaron a «vacunar» contra el «virus» que le habría transmutado de bestia negra de la banda terrorista como juez a impulsor de los acercamientos a cárceles de Euskadi y Navarra como ministro.

El momento cumbre llegó cuando la presidenta de la AVT confesó lo arrepentida que estaba de hacer concedido en 2017 la medalla al honor de la asociación al todavía entonces magistrado de la Audiencia Nacional, apenas un año antes de que asumiera la cartera de Interior. Fue entonces cuando los congregados en Colón, bajo la exigencia al ministro para que dimita, comenzaron a corear «¡quítasela!». Y así será. «Se la vamos a quitar», anunció inmediatamente después Araluce, que desató los aplausos de los participantes.

Tomó la palabra también Miguel Folguera, ex guardia civil y víctima de ETA, que insistió en la petición de sacar a Sánchez y Marlaska del Ejecutivo. Al ministro del Interior le recriminó igualmente los ceses de los coroneles Manuel Sánchez Corbí y Diego Pérez de los Cobos bajo la tesis de que «prefiere juntarse con Bildu». Además, señaló al secretario general de Institituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, como responsable de los acercamientos de presos y logró activar a los asistentes al grito de «Ortiz, fuera de Madrid».