José Ramón Ladra

«La mesa de diálogo con la Generalitat es un compromiso de investidura»

El exministro Salvador Illa, vencedor del 14-F, acusa a ERC y Junts de no saber adónde quieren llevar a Cataluña y pide a Aragonès que dé ya un paso al lado

CRISTIAN REINO Barcelona

Salvador Illa fue ministro de Sanidad en pleno estallido de la pandemia. Ahora lidera el PSC_en el Parlament y reclama a la presidenta de la Cámara catalana que le proponga como candidato a la Generalitat, a pesar de que no tiene apoyos suficientes para ser elegido.

–¿Qué lectura hace de la victoria del PP en Madrid?

–No me gusta el planteamiento que hace el Partido Popular para la Comunidad de Madrid, pero respeto lógicamente los resultados. Lo que pido es que se haga un análisis a fondo.

–¿Qué efectos tendrá sobre el Gobierno central?

–Ninguno. La solidez del Gobierno de coalición está acreditada y la ruta de gobierno está clara.

–¿Lo de Madrid es una derrota de Pedro Sánchez?

–No. Es una victoria del Partido Popular. Extrapolar y hacer una lectura nacional es equivocado.

–Iván Redondo dio con la tecla con usted y ganó las elecciones catalanas. Pero en Madrid el PSOE ha sido tercera fuerza. ¿Es el responsable del fracaso?

–En el caso de Madrid es difícil señalar un responsable.

–¿En qué ha fallado el PSOE?

–Yo no haré el análisis. Hay que analizar las causas con la cabeza fría.

–¿Teme que Madrid pueda marcar tendencia?

–Marca tanto como Andalucía, País Vasco o Cataluña. Madrid es España, pero España es mucho más que Madrid. No me parece que marca un punto de inflexión.

–¿Cómo afecta a la estabilidad del Gobierno la salida de la política de Pablo Iglesias?

–El Gobierno tiene los mismos diputados; no afecta en absoluto. La información que me llega es que se sigue trabajando con normalidad.

–¿Se puede esperar una legislatura larga tras lo ocurrido en Madrid?

–Es competencia del presidente, pero por lo que he ido viendo y la actitud que tiene no es tiempo de anticipar elecciones.

–¿Insiste en postularse como candidato a la presidencia de la Generalitat?

–¿Por qué tengo que dejar de hacerlo? He ganado las elecciones. Es claro e indiscutible. Aragonès ha fracasado dos veces. Casi es una obligación moral que yo plantee una alternativa. Dejemos de tomar el pelo a los ciudadanos.

–Pero usted no cuenta con una mayoría de apoyos para ganar la investidura.

–No me he podido dirigir a la Cámara porque la presidenta del Parlament es quien debe proponerme. Pero Aragonès ha fracasado las dos veces. Es difícil, es verdad, sé sumar y restar, pero igual sorprendo, ¿no?

–Usted se presentó el 14 de febrero con una propuesta de reencuentro. ¿Ayudaría en ese objetivo que el PSC facilitara la investidura de Aragonès?

–No veo por qué ERC no puede facilitar mi investidura. No hay muchos casos de un ganador que facilite la elección al segundo.

–¿Han hablado el PSC y ERC?

–Hemos hablado con todo el mundo, excepto con Vox. ERC no ha mostrado ninguna predisposición.

–¿Se reunió con Aragonès?

–Yo tengo reuniones discretas y no tengo por costumbre comentarlas.

–¿Por qué son tan malas las relaciones entre el PSC y ERC?

–No son malas. Tenemos un proyecto muy distinto. Podemos hablar con quien quiera, pero sumisión política…

–¿Negociaría su investidura con Oriol Junqueras en Lledoners?

–A Lledoners no he ido ni tengo previsto ir.

–¿Preferiría elecciones antes que ir a Lledoners a negociar su investidura?

–Creo que he sido claro. No he ido ni tengo previsto ir. Yo negocio con las personas que tienen representación en el Parlament.

–Su objetivo es pasar página al 'procés'. ¿Le parece que ERC y Junts van en esa línea?

–Yo creo que la sociedad catalana dio un voto a pasar página y por eso gané. Lo que estamos viendo es que no saben a dónde nos quieren llevar. Con el máximo respeto, es una tomadura de pelo, un ridículo inmenso.

–¿Qué se puede esperar de la legislatura de Aragonès?

–Muy poco. Hay quien habla de humillación política, no son mis palabras. Solo faltaría que estuviera tutelado por Waterloo.

–Junts dice que la mesa de diálogo no tiene recorrido tras la victoria de Ayuso. ¿Está de acuerdo?

–Es un compromiso de investidura.

–¿Qué le parece que le den dos años de margen a la mesa?

–Me parece inaceptable.

–¿Lo volverán a hacer los independentistas?

–No lo sé. Espero que no. La lección clara es que las posturas unilateralistas no llevan a ninguna parte.

–¿Se ha cronificado el 'procés'?

–Es un bucle eterno y entristece constatar esto en un momento donde hay cambios de fondo.

–Usted ha sido ministro. ¿Preocupa cada vez menos al Gobierno la cuestión catalana?

–No lo veo así. El Gobierno y su presidente tienen muy presente que es un asunto que hay que resolver. Y que todos nos podamos concentrar en lo que importa que es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

–¿Se resuelve con indultos?

–Se resuelve con diálogo. Respetando el Estado de derecho y aplicando la ley.

–La victoria de Ayuso, ¿hace más complicada la decisión del Gobierno sobre los indultos?

–No tiene que estar condicionada por los resultados electorales. Ni ayuda ni perjudica.

«Espero que alguno tenga la caballerosidad de pedirme perdón cuando el 70% esté vacunado»

Salvador Illa admite que no echa de menos su cargo de ministro. Pero sí a su equipo en el ministerio, de quienes tiene unas cuantas fotos en su despacho en la sede del PSC.

–El PP ha ganado en Madrid, cuando en las catalanas fue la última fuerza. ¿Cómo se explica esta diferencia?

–Porque España es diversa y plural. En Madrid, tiene un discurso que ha sintonizado con una franja amplia de la sociedad.

–¿El rival a batir a partir de ahora para el PSOE es Ayuso o Casado?

–Ayuso es relevante como Feijoó, Moreno, Puig, Urkullu… pero el líder es Casado. Madrid es una parte importante de España pero España es también San Sebastián, Pamplona, Valencia, Barcelona… hay que ir con cuidado.

–¿Cómo afectará la victoria de Ayuso a la política catalana?

–Creo que no tendrá consecuencias. El procesismo a la madrileña del modelo que representa Ayuso a mí no me interesa; esto ofrece la oportunidad de liderar una concepción distinta de España.

–¿Cómo explica que ERC y Junts no se pongan de acuerdo?

–No es fácil. En este proceso de asunción y digestión colectiva del fracaso conviene poner en práctica dos normas: decir la verdad a la gente y decir en público lo que se dice en privado.

–¿Habrá nuevas elecciones?

–Yo no las quiero, pero en democracia, hay las opciones que hay.

–¿Es cierto que está preparando su candidatura para optar a la alcaldía de Barcelona?

–Es falso. Trabajo para ser presidente de la Generalitat.

–¿Es el PSC_menos catalanista bajo su liderazgo? Incluso le critican por hablar también castellano en el Parlament.

–El PSC no es menos catalanista. Trabajo para evitar que por razón de origen o lengua la sociedad se divida en dos: estamos en riesgo de que esto ocurra. Trabajamos por la unión civil. Hay quien usa el catalán como medio de imposición de una ideología.

–¿Echa de menos su cargo de ministro de Sanidad?

–Echo de menos a la gente del ministerio. En la política catalana no tenemos mucho tiempo de echar nada de menos. Sabía a lo que venía.

–Cuando decía que el 70% de la población estará vacunada durante el verano, muchos no se lo creían. Ahora, casi todos los Gobiernos autonómicos se han subido al carro de esta previsión. ¿Cómo estaba tan seguro?

–Alguno decía que jugaba con los ciudadanos y que mentía. Dentro de unos meses, espero que alguno tenga la caballerosidad de pedir perdón.