La presidenta del Parlament, Laura Borràs. / efe

Laura Borràs, a un paso de ser juzgada por corrupción

La presidenta del Parlament está acusada de cuatro delitos: prevaricación, fraude, malversación y falsedad en documento mercantil

CRISTIAN REINO Barcelona

El TSJC ha dejado este lunes a Laura Borràs, presidenta del Parlamento catalán, a un paso de sentarla en el banquillo de los acusados para juzgarla por cuatro presuntos delitos de corrupción. La sala civil y penal del TSJC ha acordado, tras dar por finalizada la instrucción del caso, dar traslado al Ministerio Fiscal para que en un plazo de diez días presente escrito de acusación o petición de archivo en relación con el procedimiento penal abierto contra la presidenta de la Cámara catalana y otras 3 personas más por los presuntos delitos de delito continuado de prevaricación administrativa, fraude administrativo, falsedad en documento mercantil y delito continuado de malversación de caudales públicos.

Borràs será juzgada por presuntos delitos cometidos cuando era directora del Instituto de las Letras Catalanas entre 2013 y 2018, antes de ser consejera de Cultura, portavoz de Junts en el Congreso y más tarde presidenta de la Cámara catalana. En el caso de que sea procesada, Borràs deberá decidir si sigue en el cargo o si cumple uno de los artículos del reglamento del hemiciclo que preside, que establece que a un diputado, en caso de que se le abra juicio oral por una causa relacionada con la corrupción, como el suyo, se le suspenderán de manera inmediata los derechos y obligaciones parlamentarios. Semanas atrás ya avisó que no tenía intención de cumplir este artículo, pues su caso no es por corrupción si no que se trata de persecución política del Estado contra ella y afirmó que solo cesará si es condenada.

El TSJC ha concluido la investigación del caso de Borràs, sin archivar el caso, por haber fraccionado presuntamente contratos públicos por valor de 260.000 euros para poder adjudicárselos a dedo a un amigo, Isaías H. Según el juez instructor, una vez concluida la instrucción, el resultado de las diferentes diligencias «permite apreciar indicios suficientemente sólidos» para ser considerados «delito». A su juicio, la dirigente de Junts, abusó de las funciones como directora del organismo de la Generalitat «dictando resoluciones injustas», siendo consciente de que las adjudicaciones entraban en contradicción con las exigencias de la legislación reguladora de los contratos del sector público y favorecían a su amigo.

Correos electrónicos entre Borràs y su amigo Isaías H. incluidos en la investigación «son indicios suficientemente sólidos de la concertación entre ellos dos para defraudar a la Institución de las Letras Catalanas», según detalla el juez. En uno de ellos, el amigo de la presidenta admite que en la contratación de los servicios que realizaba tenía que hacer «dos presupuestos buenos y cuatro no buenos».

Según la Fiscalía, fraccionó contratos por valor de 260.000 euros para poder adjudicárselo a un amigo sin necesidad de convocar un concurso público. Habría fraccionado contratos por importes inferiores a 18.000 euros para evitar tener que convocar concursos públicos.

Conversaciones intervenidas al amigo, investigado por un asunto de drogas, salpicaban a la líder de JxCat: «Con la Borràs, con la jefa, yo facturo unos 'trapis'», dijo. La Guardia Civil ha remitido al juez instructor del TSJC correos electrónicos en los que la líder nacionalista «dio exactamente indicaciones» sobre cómo fraccionar los contratos para eludir el concurso público.